19 de septiembre de 2011

Peor que en el Rif


Con ese expresivo título el semanario mirobrigense La Iberia se despachaba a gusto, el día 13 de Octubre de 1917 contra las autoridades municipales de Villavieja. Nos comparaba con la Guerra de Marruecos. ¿Y cuál era la causa? Pues la muerte de una persona que resultó volteada por una vaca que se escapó en un encierro, probablemente en las Fiestas de La Ofrenda, que aún en 1917 eran las fiestas patronales, a pesar de que se celebraban ya también las ferias de Agosto con la fiesta de la Virgen de Caballeros.

Hace unos días se celebró en Villavieja la fiesta tradicional del pueblo en donde no faltó la correspondiente capea para la que, seguramente, daría permiso el Gobernador Civil de la provincia. Pero ese permiso no exime al Alcalde de la responsabilidad en que incurre por no adoptar las medidas consiguientes para garantizar la tranquilidad de los vecinos que no tomaron parte en estas bullanguerías.

Según nos informan, al hacer el encierro del ganado que se habia de lidiar, se desmandó una vaca y en su desenfrenada carrera por salir al campo, se tropezó con la señora Pelagia Montero, viuda de Mateos, a la que volteó causando la muerte a las pocas horas, salvándose milagrosamente su nieta, niña de corta edad, que le acompañaba.

Si a la res desmandada le hubieran seguido algunos jinetes o se hubiera hecho alguna señal que indicara el peligro al vecindario, se podía haber evitado la desgracia que hoy afligió a la familia de la finada.

De justicia es que se le siente la mano a esos Alcaldes despreocupados que no se ocupan más que de la política menuda creyéndose señores feudales en los pueblos que tienen la desgracia de sufrirlos.

El Juzgado de Vitigudino, formará las diligencias y el Gobernador Civil, procurará informarse de lo ocurrido, aún cuando ya ae estarán moviendo caciques y caciquillos para enterrar el asunto, como se ha hecho con la interfecta.

Dios haya acogido en su seno a la infortunada Pelagia a cuya familia enviamos el testimonio de nuestro más sentido pésame.

La Iberia
Ciudad Rodrigo, 13 de Octubre de 1917

La cosa, efectivamente, era grave y suponemos que a partir de entonces se establecieron las oportunas medidas (toque de campanas, por ejemplo) para evitar que una situación de este tipo se volviera a repetir. Pero creemos que La Iberia se excedió también en sus apreciaciones. ¡Cuestión de política! En algunos ambientes de Ciudad Rodrigo no se digería bien que la Diputación Provincial, con don Rogelio Miguel del Corral, y el Senador vitalicio, don Luis Sánchez-Arjona, estuviesen potenciando la construcción de la carretera a los Baños de Retortillo y Villavieja, en detrimento de alguna infraestructura de la comarca mirobrigense que permanecía sin reparar desde la riada de 1909...

Consultado el Registro Civil de Villavieja he encontrado la partida de defunción de la señora fallecida. Se llamaba Pelagia Montero Merchán. Tenía cuarenta y siete años de edad y era viuda de Ricardo Mateos, de quien tenía una hija llamada Aurora Mateos Montero, vecina de la Fuente de San Esteban, donde también residía habitualmente la fallecida. Se encontraba en Villavieja con motivo de las fiestas alojada en casa de Anastasio Mateos, que residía en la calle de la Plazuela, lugar donde posiblemente ocurrió la fatal cogida que le originó, según se indica en el documento, una fractura craneal.

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