15 de noviembre de 2012

Charra salmantina con su hijo

Otro cuadro de temática charra del pintor asturiano Dionisio Fierros (1827-1894).

 

14 de noviembre de 2012

¿Yeltes o Huebra?

Una vez más, traigo a estas páginas, otra foto "esclarecedora" de cuál debería ser el río principal y cuál el afluente. En este caso se trata de los mapas que distribuye Apple con la nueva versión del Sistema Operativo IOS 6 para los iPhone, IPad, ....

Resulta evidente de que el río que aporta más caudal y tiene un nivel de base inferior es el Yeltes. Esquema de la unión basado en la foto superior

 

 

13 de noviembre de 2012

Campesinos charros

Así se titula otro de los cuadros de temática charra del pintor asturiano Dionisio Fierros (1827-1894) y que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Asturias.

 

12 de noviembre de 2012

Puente de los "Siete Ojos"

Hace un par de días estuve sacando fotos en la zona del Zancado entre el puente de los "Siete Ojos" y la confluencia de los ríos Huebra y Yeltes. Tras las lluvias de las últimas semanas y a pesar de la tremenda escasez de agua del terreno debido a la pertinaz sequía del último año, los arroyos y ríos pueden empezar a correr muy pronto. De hecho el Huebra-Yeltes a la alura del mencionado puente ya corría. Un "hilillo", esa es la verdad, pero.....

La fotografía que véis a continuación está tomada dicho día.

 

11 de noviembre de 2012

Dionisio Fierros

Dionisio Fierros Álvarez fue un pintor español, nacido en La Ballota, Asturias en 1827 y fallecido en Madrid en 1894.

Se formó en Madrid, en el taller de José de Madrazo y posteriormente en el del hijo de éste, Federico Madrazo. Acudió al mismo tiempo a la Academia de Bellas Artes de San Fernando y realizaba además obras de grandes maestros en el Museo del Prado.

Tras ampliar su formación en París y regresar a España se instaló en Galicia (Santiago de Compostela) donde residió unos tres años, realizando cuadros de paisajes y temas de costumbres populares gallegas. También destacó como retratista.

Concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes en varias ocasiones, ganando en dos de ellas alguna de las primeras medallas.

Durante algún tiempo vivió en Salamanca, pintando bastantes cuadros de temática charra. Es esta la razón fundamental por la que le traemos a estas páginas.

Murió repentinamente, a los 67 años de edad, cuando al parecer se dirigía a presenciar una corrida de toros.

 

En la fotografía adjunta podemos ver uno de sus cuadros titulado "Baile de Charros" y que Albert Calvert recoge en el libro "León, Burgos y Salamanca".

4 de noviembre de 2012

La noche de los Santos

Acaba de pasar la fiesta de Todos los Santos. Para mi un día muy especial, pues es el día de mi cumpleaños. Pero también por los recuerdos que me traen de mi niñez, de las reuniones por la noche en casa de los abuelos, el tañido de las campanas, ... Lo relata muy bien don Saturnino Galache en este poema publicado en su libro "Charras" titulado "La noche de los Santos".


Es la fiesta de los Santos,
Descontando Navidad,
La que encierra más encantos
En toda la cristiandad.
Esas típicas vigilias,
Tienen el divino don
De reunir las familias
En el paterno rincón.


Y unidos en lazo estrecho
Por este sagrado imán,
Los cobija el mismo techo
Y los nutre el mismo pan.
¡Venerandas tradiciones
de mi tierra salmantina!
Tu recuerdo ¡Qué emociones!
Tu religión ¡Qué divina!


¡Confituras de artimañas,
el cabrito a troche moche,
y las mollares castañas
asadas en el calvoche!
Cuentos de mis lugareños
-de poéticos ensueños-
Que enamoráis tantos pechos,
Refiriendo a los pequeños
Sueños que parecen hechos.
-Hechos que parecen sueños-


¡Santo final de esas cenas
de inefable poesía
e indecible encanto llenas!
En que al cesar la alegría
Los ancianos circuidos
De hijos, sobrinos y el nieto,
Rezan por los fallecidos
Con imponente respeto!


Allí están junto al hogar
Donde se meció la cuna
De aquél grupo familiar;
Un mismo amor los aduna.
Y al terminar la oración
Oyen sin pestañear
La miedosa aparición
De un ánima al tío Gaspar.
Si el cuento se extralimita
A los ecos del din dan
Las campanas de Rollan
La atención se debilita,
Y se quedan los chiquillos
Dormidos entre los brazos,
Lo mismo que marmolillos
En los calientes regazos
De la madre diligente.


Los zagales se acostaron
Y los padres se enredaron
En el diálogo siguiente
-Hay que aprovechar un rato
Pá dir a ver el Centeno.
-Ayer lo vio Quico el chato
y ha dicho que va mi bueno,
-No va malejo, no, el pan
y aunque siempre hay cabra coja,
los cuadros de mi tío Juan
Ponen el ramo en la Hoja,
-Y al sierro, una escapatoria
Hay que echar, también, si encarta.
-Tiene un trigo que da gloria,
Y un maraojo de a cuarta,
-Que meta Juan las ovejas,
Que lo despunten un poco.
-Y las dos cotralas viejas,
Y en cuanto arrecien las troco.
-A Cia Rodrigo con ellas!
Y con tantos pareceres
Disminuyen las botellas.


Intervienen las mujeres
Y en una brisca reñida
Juegan el aceite anís
Y se le marcha en un tris
Otra horita bien cumplida.
Obligan al perdigón
A que pague a toca teja,
Desocupan la bandeja
Y ... al levantar la sesión,
Tapujadas las carinas
De los dormidos zagales
En mantones y anguarinas,
En los brazos paternales,
Para esquivar al salir,
La impresión del crudo hielo,
Se despiden del abuelo
Con el ojo a medio abrir.


Esta es la costumbre santa
Del alma charra de ahora,
La que mi pecho enamora,
La que mi peñóla canta.
Y cuando el cuerpo reclama
Lo que su dueño le niega,
Se van todos a la cama,
Después de echar la sosiega.


¡Cuán distinto es hoy, con ese "invento comercial" trasplantado desde los Estados Unidos, de la fiesta de Halloween!