4 de junio de 2012

Lavaderos

Aspecto de los lavaderos del Caño del Santo en Villavieja de Yeltes Se construyeron poco tiempo después de traer el agua al pueblo, a comienzos del siglo XX. La idea original fue cubrirlos, pero las circunstancias económicas fueron dando largas al asunto y al final quedaron al descubierto, tal y como podemos apreciar en la foto.
 

3 de junio de 2012

Estatura

En el año 1912 se comenzó a publicar en Salamanca una revista mensual titulada "La verdad religiosa", que obviamente dedicaba la casi totalidad de sus páginas a temas religiosos, aunque, en ocasiones, se hacia eco de otras noticias o curiosidades "profanas". Y aquí tenemos un pequeño ejemplo, en el que se nos habla de la estatura de los ciudadanos europeos hace cien años. Esto era lo que contaba.

 

Talla media de los hombres.

 

Raza anglosajona, 1,70 metros; los noruegos, id.; los holandeses, 1,67; los húngaros, id.; los suizos, rusos y belgas, 5 milímetros menos; los franceses, 1,66 metros.

En Alemania la talla es muy variada, pues mientras en algunas regiones la talla es muy alta, en otras, como los bávaros, ésta es muy pequeña.

Los más pequeños de todos son los españoles y los italianos que sólo alcanzan, 1,57 metros.

La verdad religiosa. Septiembre 1912

 

2 de junio de 2012

Torvisco

Era el 3 de marzo de 2012. La imagen parece impropia de esa fecha. En condiciones normales esta charca estaría casi completamente llena de agua y la hierba verde. Vemos que, aparte de las encinas, lo único llamativamente verde es el ejemplar de torvisco (Daphne gnidium) que otrora nació justo a la orilla del agua...

A pesar de su llamativo color verde, el ganado no come esta planta ya que su corteza y hojas poseen unas sustancias altamente tóxicas. En Villavieja se usaba antiguamente contra las pulgas y en otros lugares se empleaba contra el piojo de las gallinas. Desgraciadamente, esta especie ha sido empleada también, desde tiempos inmemoriales, como medio de pesca en lagunas, arroyos y caozos de ríos, ya que su resina tóxica ataca al oxígeno del agua, por lo que echando ramas de esta planta se envenenaba a los peces que, después de dos o tres horas, sólo había que recoger.

 

1 de junio de 2012

La guerra del Rif

Desde finales del siglo XIX España se vió enfrascada en una serie de actuaciones y guerras en el Norte de Marruecos que culminaron con el establecimiento, tras el acuerdo con los franceses, de un protectorado. Eso dió lugar a que el conflicto continuase con los nativos rifeños, en lo que seconoce con el nombre de Guerra del Rif o Guerra de Marruecos. Dicha lucha resultó muy impopular en España, dando lugar a que una gran proporción de jóvenes intentasen eludir de una u otra forma el servicio militar. No obstante, desde algunos medios se intentaba "dar ánimos" a la población mediante relatos de hazañas de algunos de nuestros soldados que luchaban y se desangraban en África. Veamos uno de estos artículos publicado en "El Salmantino" el 24 de enero de 1912.
 

Hemos tenido el gusto de leer una carta de Melilla, reveladora de la bravura y el heroísmo de uno de los hijos de esta nobilísima ciudad de Salamanca, don Julián Hernández Regalado, primer teniente del regimiento Tardizt.

Autorizados para transcribir de ella lo que nos parezca oportuno, queremos registrar en estas columnas los rasgos de valor del ilustre paisano señor Hernández, en la brillante carga efectuada por nuestros soldados el 27 de Diciembre último, contra los moros del campo rifeño; hecho de armas éste que realzó los merecimientos del señor coronel Núñez de Prado y de los que á sus órdenes combatieron.

El teniente salmantino, señor Hernández Regalado, formaba en la escolta del general señor Aguilera, reducida á 32 soldados. Cuando "el coronel señor Núñez observó que un grupo numerosísimo de rifeños había escapado por el flanco izquierdo, rompiendo el círculo en que nuestras tropas le habían encerrado, corrió seguido de los suyos para conjurar el peligro que por aquella parte podría temerse.

Y con tal coraje acometieron aquellos treinta y dos bravos muchachos, y tal valor les infundió la serenidad de su coronel y el esfuerzo heroico del teniente señor Hernández, secundado por el también teniente don Claudio Pasarón, que á los pocos momentos, cuarenta y tres moros quedaron tendidos en el campo y desbaratado el movimiento que pretendieron llevar á cabo. Nuestro primer teniente, señor Hernández Regalado estuvo en to dos los momentos de la gloriosa acción en inminente peligro de perder la vida, acudiendo á los sitios de mayor peligro.

Tres rifeños se dirigieron á la vez contra el heroico teniente, y esquivando éste el golpe de las gumías y manejando certeramente el sable con que se defendía, logró al poco tiempo que uno tras otro mordieran el polvo, cayendo mortalmente heridos.

Apercibido después de que su ordenanza, Justo Martínez, un simpático muchacho de Béjar, peleaba valientemente con un morazo y en el momento en que éste levantaba la terrible gumía para descargar el golpe sobre su adversario, nuestro teniente se la arrebató, mientras el bravo muchacho, aprovechando la sorpresa del moro le infirió profunda herida que le produjo la muerte.

Enviamos al teniente señor Hernández Regalado el testimonio de nuestra admiración por su comportamiento heroico, y como esta ciudad de Salamanca sabe siempre honrar á sus hijos predilectos, excitamos el patriotismo de nuestro Ayuntamiento para que se haga intérprete del entusiasmo que a los salmantinos producirá el valiente comportamiento del paisano.

El Salmantino, 24 de enero de 1912

 

 

La imagen que ilustra esta entrada fue publicada por el semanario "La Lectura Dominical" el 17 de febrero de 1912.