24 de abril de 2015
Alverjacas
Flores de arveja silvestre (Vicia cracca) que en nuestro pueblo conocemos como "alverjacas". Camino de Santidad, cerca ya del Prado de Caballeros. 21 de abril de 2015.
22 de abril de 2015
11 de abril de 2013
Otro amanecer
En esta época de primavera y en mi diario viaje a Ciudad Rodrigo es muy frecuente que me encuentre con este tipo de amaneceres, que invitan desde luego a parar el coche y disparar la cámara. Entre "Santidad" y "El Pito".
8 de febrero de 2013
La vía férrea
3 de agosto de 2012
Agasajos a forasteros
Con motivo de todas esas fiestas y más especialmente de las del Corpus, hemos tenido el gusto de saludar y obsequiar a muchos forasteros, queriendo hacer mención de los de esa ciudad, don Filemón Blázquez y esposa y los jóvenes Aureliano y Martín S. Perrero. No puede olvidar aquel que aquí acaso se formó su personalidad y que tal vez debe a este pueblo el nombre que tiene y el puesto de inspector de primera enseñanza que ahora se ha ganado, y como hombre agradecido, siente por Villavieja grandes simpatías. Pero no son menores las que aquí hay por él, y por eso se le ha testimoniado con obsequios varios, extensivos a su señora y a sus parientes los jóvenes Ferrero. Con varios estudiantes de aquí y forasteros y con jóvenes de uno y otro sexo, pertenecientes algunos y algunas a la familia de los dueños, han llevado a cabo excursiones campestres en días alternos, a las hermosas alquerías de Hernandinos y Santidad, viniendo encantados, no sólo de la galantería de las señoritas de Galache y García y de sus hermanos, dueños de las fincas, porque esta es ya proverbial, sino también de las bellezas que atesoran estos campos en una época como esta. Deberes imprescindibles les obligaron a partir, pero a juzgar por sus ofrecimientos, no será difícil que muy pronto repitan la visita.
21 de junio de 2012
Gira a Villavieja
En fin, vamos a transcribir el artículo, en el que echo en falta siquiera una mención a las agricultores y las faenas agrícolas, que en aquellos días debían estar en pleno apogeo....
El Salmantino, 19 de Junio de 1912
Gira a Villavieja.
¡Retornamos a la ciudad! ¡Estamos de vuelta! Ha sido Villavieja, el pueblo hospitalario que con cariño nos recibía y con sentimiento nos despidió.
No resisto, pues, a la tentación de verter en estas cuartillas algo de esa impresión que en mi existe y que ha sido producida ante la contemplación de aquella rica campiña que con deleite he recorrido y por aquel cariñoso y sincero trato de los que saben guardar la tradición de lo que siempre fue nuestro carácter charro.
Tierra charra; ¡cuánto de ti se habla y qué poco se te conoce! Yo mismo no había gustado tu modo de ser, aunque como eres te había soñado; para saborearte a mi placer, he tenido que encerrarme en tus frondosos montes, entre aquellas hermosas selvas que rodean y guardan en Villavieja al charro castizo, al honrado lugareño, todo corazón o hidalguía.
No es la tierra charra ni forma su carácter este vivir y ser de nuestra capital, ni siquiera muchos de los pueblos que la rodean; no: la tierra charra, con sus encantos, buscadla en el corazón de nuestra provincia, que a mi se me hace sea Villavieja, y allí encontraréis lo que sirve de orgullo a nuestra Salamanca.
Pero, basta de preámbulo, y a cumplir con mi obligación, algo pesada, como de cronista que soy. Atenta invitación del ilustrado médico de Villavieja, muy conocido en Salamanca y en el mundo de las ciencias médicas por sus obras premiadas en certámenes y congresos médicos, don Dionisio García Alonso, nos puso en camino el sábado, 15, en el tren de la madrugada.
Llegamos a Villavieja a las ocho y media de la mañana, después de haber admirado el rico paisaje que el camino ofrece. Después de descansar unas horas, que vinieron de perilla a nuestros soñolientos cuerpos, montamos a caballo con dirección a la rica propiedad denominada "Santidad", de los señores Torres y García.
La caravana formada por aquellas gentiles señoritas charras, cuyas bellezas corren parangón con su discreción y virtud, ofrecía entre aquellos matorrales un aspecto de vista digno de ser contemplado por los que vienen a nuestra ciudad a estudiar caracteres y costumbres charras.
La formaban: Felisa, Loreto y Paquita García, Jerónima Galache, Magdalena García, Consuelo Rodriguez, Esperanza Fernández y la señora de Blázquez Castro, para quienes este cronista improvisado siente rendida admiración. De ellos, estaban los simpáticos jóvenes Pepe Fernández de Gata, Francisco Antonio Rodríguez, Andrés García, Santos García, Manuel García, Manuel Miguel del Corral, Martin Ferrero, don Filemón Blázquez y servidor.
Después de recorrer la preciosa finca en cuyo trayecto se derrochó buen humor y alegría, echamos pie a tierra en la "Fuente de Caballero" en donde suculenta merienda, que recordaba las célebres bodas de Camacho, nos invitaba a recobrar las fuerzas perdidas durante la expedición.
Y así, si el cronista fuera poeta, bien podría describir al amable lector lo que la naturaleza ponía ante nosotros. La vegetación exuberante; el arroyuelo que, serpenteando, lamía nuestros pies; el dulce y armonioso cántico del ruiseñor; las lucidas vacadas, con la ruda figura del pastor al frente, etcétera, etc.; todo esto se podría decir; pero quédese para los afortunados que son leídos en el arte. Allí estuvimos gozando de la deliciosa temperatura hasta las nueve de la noche, que volvimos sobre nuestros alazanes camino del pueblo, contentos y satisfechos por nuestra buena suerte. Nunca con mayor razón que el sábado gritaba el cronista aquel "Se vive", que tanto le caracteriza.
Días antes había habido otra excursión a Hernandinos, propiedad de don Salustiano Galache, y en donde se obsequió a los excursionistas con el fino trato que caracteriza a los dueños. En proyecto quedan otras: a Villar del Rey y Fuenlabrada propiedades también del señor Galache, y que no tardando mucho se llevarán a efecto.
En fin, que se pasó muy bien, y sobre todo, que hemos aprendido a distinguir quién hermana lo típico de nuestro país, y en dónde se encuentra lo bueno y bonito de nuestra tierra.
Termino dando las gracias a mi querido amigo el señor García Alonso, como a su distinguida señora a quienes todas las atenciones le parecieron pocas para nosotros, y hago votos por volverme a ver pronto entre tan cariñosos como buenos amigos y gustar del sabroso trato de mis lindas charritas.
A. S. P.
8 de junio de 2012
Peonias
Un tocón le ha servido de protección a esta planta de Peonia officinalis (por aquí se le conoce con el nombre de rosa maldita) para prosperar. Resulta llamativa desde la distancia al estar rodeada solamente por hierba verde y pequeñas florecillas blancas y amarillas. A pesar de ello no resulta muy visible desde la carretera al estar situada en un tramo de curvas, justamente antes de llegar a Santidad. La vi por casualidad una mañana y a los dos días tomé la foto desde el coche con ayuda del zoom de la cámara.
12 de julio de 2011
Santidad en primavera
27 de mayo de 2011
El Arco de Santidad
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26 de octubre de 2009
Santidad según un Diccionario Geográfico Universal de 1833
SANTIDAD , despoblado realengo de España, provincia y a 11 leguas de Salamanca, partido, obispado y á 5 de Ciudad-Rodrigo, Campo de Camaces. Situado á orillas del rio Yeltes. Produce granos, bellota y pastos. Tiene grandes montes y vestigios de haber sido una grande población, pues aun se conservan dos torres.
Resulta curioso que hable de dos torres que en la actualidad ya no existen y no diga nada del primitivo arco de la ermita de Nuestra Señora de los Caballeros que aún se conserva.








