31 de enero de 2011

La pernalona

Imagen (Foto PNOA) de uno de los meandros del río Yeltes que sirve de separación entre los términos municipales de Villavieja de Yeltes y Pedro Álvaro (Villares de Yeltes). En concreto se trata de la zona denominada "La Pernalona"

Podemos observar perfectamente la pesquera -reparada no hace muchos años- que servía para dirigir la corriente hacia la fábrica de harinas situada en la orilla izquierda del río en la base de un acantilado pizarroso de unos veinte o veinticinco metros de altura, y que queda casi totalmente oculta por el arbolado ribereno, principalmente, sauces y alisos.

En esta zona se incorporan al río dos arroyos. Uno lo hace por el Este. Se trata del Arroyo del Colmenar, una pequeño regato que nace a unos setecientos metros de su desembocadura cerca del camino que desde la carretera se dirige a La Aceña. El segundo lo hace por el Sur. Es el Arroyo del Endrinal. Este tiene una longitud de más de dos kilómetros. Nace en la vertiente Este de la Antanilla, muy cerca del punto donde arranca el camino viejo de Villares, en un prado con un hermoso chopo del que ya escribí en alguna otra ocasión. http://bit.ly/i2bnbk

Siempre me llamó la atención -era una zona que visitaba con frecuencia de pequeño- los alargados y estrechos prados, tipo bancales, situados en la escarpada ladera situada a la derecha del regato del Endrinal y que son perfectamente visibles en la imagen.

Ya en la orilla del río una extensa capa de sedimentos arenosos con un talud de poco más de un metro era aprovechado por martines pescadores y abejarucos para realizar sus nidos.

29 de enero de 2011

Una foto esclarecedora

Se trata de una imagen ofrecida por la antigua versión del Sigpac del punto de confluencia de los ríos Huebra y Yeltes. La foto está tomada en verano, posiblemente al final de la estación, cuando los dos ríos están "cortados". La segunda de las imágenes es idéntica a la primera, solamente que se le ha añadido unas anotaciones y líneas para que podamos observar bien los cauces de los dos ríos. Si os fijáis bien, están prácticamente secos, excepto unas pequeñas zonas que presentan un intenso color verde claro debido a la presencia de algas. Y estas zonas con agua están en la parte correspondiente al cauce del Río Yeltes, lo cual indica que éste tiene un nivel de base inferior y por lo tanto es el río principal y el río Huebra es el afluente.


Ya en el año 2005, Eugenio García Zarza, Catedrático de Geografía de la Universidad de Salamanca en un libro dedicado al río Tormes, afirmaba:
"(Los dos ríos) forman una sola corriente que siempre se había llamado Yeltes, pero desde hace unas décadas, toma el nombre de Huebra. No debiera ser así, porque el Yeltes tiene una cuenca mayor y, sobre todo, cuando se juntan ambos caudales cerca de Yecla de Yeltes, el cauce de este río está a menor altitud que el del Huebra. Esto se puede observar en cualquier mapa con las curvas de nivel. El Yeltes alcanza la curva de nivel de 700 metros a unos 25 kilómetros antes de la confluencia, mientras que el Huebra lo hace sólo a 10 kilómetros, por lo que al confluir estará más bajo el primero que el segundo"

Bueno, pues la foto del SigPac viene a corroborar la teoría que desde hace años estamos defendiendo. El Yeltes es la corriente principal y después de la unión se debería llamar Yeltes y no Huebra. Y llegado el caso, tal y como dije hace unos días, póngasele el nombre de los dos y rotúlese en los mapas y demás documentos oficiales: Huebra-Yeltes o Yeltes-Huebra.

28 de enero de 2011

Presa de Saucelle

DATOS PROPORCIONADOS POR LA
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PRESAS Y EMBALSES (SEPREM)


Localización
  • Saucelle (Salamanca)
  • Cuenca:  Duero
Datos generales
  • Propietario:
    Iberdrola
  • Proyectista :
    Martínez Artola
  • Uso :
    Hidroeléctrico
  • Término de obras :
    1956
Características de la presa
  • Tipo :
    Gravedad, hormigón
  • Altura :
    83 m
  • Longitud de coronación :
    189 m
  • Cota de coronación :
    194 m
  • Cota de cimentación :
    111 m
  • Cota de cauce :
    114 m
  • Potencia :
    Saucelle I:  251 MW
    Saucelle II: 269 MW
  • Nº de desagües:
    1
  • Capac.desagüe (m3/s):
    194
  • Nº de aliviaderos:
    2
  • Capac. aliviad. (m3/s):
    1300 - 12940
Características del embalse
  • Capacidad :
    181 hm³
  • Superficie :
    589 ha

27 de enero de 2011

Los relojes de Salamanca

Es dificil hoy día encontrar una persona sin reloj. Y es que con la aparición del de pulsera a finales del siglo XIX y la posterior digitalización del mismo en las últimas décadas del siglo XX se dió un avance importante para la popularización de este aparato que nos permite llegar "a tiempo" a nuestro trabajo o a citas y reuniones. En otros tiempos la cosa no era tan sencilla. La mayoría de la gente se guiaba por los relojes públicos o por los toques de campana. Si en una población no había mas que un reloj, esa era la hora oficial y por ella se guiaba todo el mundo. Pero, ¿que ocurría cuando había varios y cada uno andaba por su lado?
Veamos. Salamanca, 1905

Si todo lo que se ha hecho gemir a las prensas a costa de la unificación de relojes
oficiales en Salamanca se coleccionase, había para un tomo de algunas páginas. Bueno, pues apesar de anuncios, reclamos y gacetillas, el reloj de la Catedral está
la friolera de 35 minutos atrasado al de la Plaza; o dicho de otro modo, el de la Plaza está 35 minutos adelantado al de la Catedral. Y el de la Estación en completo desacuerdo con ambos.

Una delicia para el vecino, que sale muy tranquilo de su casa al oir el reloj de la Catedral para tomar el tren, llega a la plaza y aviva el paso al notar la diferencia de hora, y cuando se encuentra en la estación, el tren está cerca de Medina del Campo o de Zamora.

Tres eran tres los relojes
que tiene la capital,
uno adelanta, otro atrasa
y otro se queda en metá.

El Adelanto. Sábado 17 de Junio de 1905

Reloj de la Catedral de Salamanca. Foto: Tamorlan (Wikimedia Commons)

Un año más tarde la cosa seguía igual, a tenor de la carta que se publica en "El Lábaro" el  19 de Septiembre de 1906.

Un ruego

Interpretando los deseos reiterados de muchas personas, llamamos con todo respeto la atención de quien corresponda acerca de lo que sucede con el reloj de la Catedral. Hay ocasiones en que se adelanta o se atrasa de un día para otro cerca de un cuarto de hora.

Esto, como se comprenderá, produce grandes trastornos en la vida social de todos los que nos guiamos por la hora de Salamanca contra cuya desaparición hemos combatido repetidas veces y estamos dispuestos a combatir siempre.

Y pudiendo ser la hora de la Catedral por tradición inveterada y por las ventajosas coadiciones en que está colocado el reloj, la "hora de Salamanca", es lástima que, por deficiencias tan visibles como las que señalamos, se pierda la seguridad de esa hora, por la que se rige tanta gente.
.....

26 de enero de 2011

Embalse de Aldeadávila

DATOS DEL EMBALSE DE ALDEADÁVILA SUMINISTRADOS POR SEPREM
(Sociedad Española de Presas y Embalses)

Foto PNOA (Proyecto Nacional de Ortofotografía Aérea)


  • Municipio:
    Aldeadávila de la Ribera
  • Río:
    Duero
  • Propietario
    Iberdrola
  • Proyectista
    Martínez Artola
  • Uso
    Hidroeléctrico
  • Término de obras
    1963
  • Tipo
    Arco Gravedad, hormigón
  • Altura desde cimientos
    139,5 m
  • Longitud de coronación
    250 m
  • Cota de coronación
    333 m
  • Cota de cimentación
    193 m
  • Cota de cauce
    204 m
  • Volumen Cuerpo Presa:
    848.120 m3
  • N° de desagües: 
    1
  • Capac.desagüe: 
    334 m3/s
  • Aliviaderos:
    2
  • Capac. aliviaderos : 
    2400-9708 m3/s
  • Potencia
    Aldeadávila I  718 MW
    Aldeadávila II 421 MW
  • Capacidad
    115 hm³
  • Superficie
    364 ha

25 de enero de 2011

Robo de ganado en Fuenteliante

Un robo más de ganado en la comarca. Algo bastante frecuente en esa época. En esta ocasión en el pueblo de Fuenteliante. Y dada la proximidad de dicha localidad a Villavieja tuvo que actuar la Guardía Civil de este puesto:

Le han sido robadas al vecino de Fuenteliante, Miguel Estévez tres reses vacunas que se hallaban pastando en un prado de aquel término municipal

Miguel Estevez ha dado cuenta del hecho a la guardia civil del puesto de Villavieja la cual ha comenzado a practicar las oportunas diligencias para averiguar el paradero de referidas vacas. 

El Castellano : diario de la mañana
Año III Número 1022
21 de diciembre de 1905 


24 de enero de 2011

La fábrica de harinas de Gema de Yeltes

A poco más de tres kilómetros al SO del pueblo de Gema de Yeltes, pedanía del municipio de Yecla de Yeltes, se encuentran unas instalaciones harineras a orillas del río Huebra (o Yeltes, -¿se dan cuenta del nombre que acompaña a Yecla y a Gema?). Un paraje precioso, que recorrí hace ya muchos años cuando acompañaba a mis amigos pescadores que solían frecuentar esta zona.

Hoy me he encontrado con un precioso reportaje de Javier Prieto Gallego, publicado en su blog "Siempre de paso" alojado en los servidores del "Norte de Castilla". Comienza así:

Hay lugares hermosos que producen una profunda tristeza. O al menos ese es el regusto amargo que le queda a quien se llega hasta la fábrica de harinas que, abandonada y vencida, está a punto del derrumbe en un recodo solitario del salmantino río Huebra. Sin puertas que frenen la rapiña, ni almas caritativas que se apiaden de su destino, un edificio de tres plantas, amplio y equipado en su momento para molturar cuanto se vertiera en sus tolvas amenaza hoy la ruina más acongojante. Los pisos de madera, rotos en muchas partes y a punto de deshacerse en otras, dejan ver el completo equipamiento de una fábrica que fue el orgullo de la comarca: ruedas de moler que ya sólo muerden el polvo de los olvidos, cribas, engranajes comidos por el óxido implacable, tuberías de madera para conducir las distintas calidades del grano, correas, ruedas, cedazos… como el reloj destartalado de un pisotón la fábrica de harinas de la localidad de Gema, el molino de la Tomasa, como se conoce en la zona, ventila sus tripas rotas en un edificio ya sin puertas ni ventanas. Lujoso refugio de vigas y suelos de madera que las golondrinas disfrutan con fruición y entusiasmo...
Texto y fotografías:
JAVIER PRIETO GALLEGO

Aquí os dejo el enlace para el resto del artículo: http://bit.ly/f4JvPU

23 de enero de 2011

Grabado de Salamanca

Vista, desde las ruinas del convento de San Vicente, de la Universidad y de la Catedral de Salamanca tal y como fue publicada en el denominado 'El museo universal : periódico de ciencias, literatura, artes, industria y conocimientos útiles...' de fecha 10 de marzo de 1861)
Llama la atención el hecho de que en el pie de la ilustración figure como una "fotografía" de Cliffort. Y es que efectivamente lo publicado en ese periódico es un dibujo de una parte de una instantánea que Charles Cliffort tomó en la última de sus dos visitas efectuadas a la capital charra, concretamente en la de 1858. En primer plano de esta parte de la foto se observan las ruinas del Colegio Mayor de Cuenca, destruido en 1810 por los franceses a fin de reforzar las defensas de la Salamanca ante un previsible ataque del ejército inglés de Wellington, tal y como ocurrió días antes de la batalla de Arapiles en 1812.

Charles Clifford  fue un fotógrafo galés, nacido alrededor de 1820. Se estableció en Madrid donde desarrolló su carrera profesional, y fue, por tanto, uno de los pioneros de la fotografía española. Las primeras noticias de su actividad en España se remontan a 1850, y desde entonces realizó álbumes fotográficos de casi todas sus tierras, ciudades y monumentos. Visitó la capital charra en 1853-54 y 1858.

22 de enero de 2011

La unión de los ríos Huebra y Yeltes

Imagen tomada por satélite (PNOA: Plan Nacional de Ortofotografía Aérea de España) de la confluencia de los ríos Huebra y Yeltes en las inmediaciones del puente del Zancado o puente de los Siete Ojos. El Huebra es la corriente que llega desde la derecha y el Yeltes la que lo hace por la parte inferior. Se observa la presa construida justo en dicha confluencia, parcialmente destruida en la orilla izquierda, por donde llega el caudal del rio Yeltes.
Y a partir de aquí: ¿Huebra o Yeltes? Ya conocéis mi opinión que reflejé en un artículo publicado en su día en la revista "La Brezosa" y también recogido posteriormente en este mismo blog. Para verlo: http://bit.ly/fW9aPh
Teniendo en cuenta todos los intereses y todas las opiniones, y para zanjar de una vez todas las controversias creo que la Administración debería de adoptar el acuerdo de poner el nombre de los dos ríos. ¿Por qué no llamarlo río Huebra-Yeltes, o río Yeltes-Huebra? No sería el primero ni el último en llevar el nombre de las dos corrientes que se unen.

21 de enero de 2011

Incendio en un corral

Ocurrió en el verano de 1890, concretamente el 19 de julio, si nos atenemos a los datos suministrados por el periódico salmantino "El Fomento" que daba cuenta de dicha noticia en su edición del día 26 de julio de 1890 en estos términos:



A las dos de la tarde del sábado último, un voraz incendio que desde los primeros momentos tomó grandes proporciones redujo á cenizas diversas clases de combustible, que en no pequeñas cantidades había almacenadas en un corral de Manuel Zúñiga, vecino de Villavieja. En el incendio perecieron abrasadas algunas gallinas, sufriendo además considerables desperfectos las casas contiguas al lugar del suceso, que se cree fue casual, sin haber que lamentar en él desgracias personales.
El Fomento, 26 de Julio de 1890

20 de enero de 2011

Robert Craufurd

Hace ya más de un año me propuse escribir un artículo sobre este general inglés que sucumbió en Ciudad Rodrigo el 24 de Enero de 1812 como resultado de las heridas que sufrió en el asalto de las tropas inglesas a dicha ciudad que se produjo durante la noche del 19 al 20 de Enero de dicho año. El artículo estaba (está) destinado a reemplazar en Wikipedia al que existe en la actualidad y que, redactado desde Argentina, apenas trata lo más importante de la vida de Robert Craufurd, que es su periodo al mando de su famosa Brigada Ligera (más tarde División Ligera -Light division-) por tierras portuguesas y españolas. Tengo más o menos escrito un sesenta por ciento de la biografía y espero terminarlo antes del próximo año por estas fechas en que se cumplirá el bicentenario de la toma de Ciudad Rodrigo por las fuerzas inglesas al mando de Wellington. En su día lo colgaré también aquí. Vaya como aperitivo esta imagen de Craufurd publicada en el libro "General Craufurd and his Light Division" escrito por uno de sus nietos (Rvdo. Alexander H. Craufurd) y publicado en 1891.


Fue realmente Craufurd uno de los oficiales ingleses que simpatizaban abiertamente con la causa española. Deseó fervientemente haber ayudado más a los defensores de Ciudad Rodrigo en el asedio francés de 1810 en contra del parecer de su superior el duque de Wellington.

Sus restos fueron enterrados en la brecha pequeña, justo a la derecha de la Puerta de Amayuelas. Desde hace unos años una placa colocada en dicho lugar rememora su muerte.

19 de enero de 2011

Henry MacKinnon

La "Gran Brecha"
Cuando a las siete de la tarde-noche del 19 de Enero de 1812 Wellington dió la orden de asalto a Ciudad Rodrigo, las tropas inglesas se lanzaron contra los franceses que defendían la ciudad por las dos brechas practicadas por la artillería durante los días previos. Henry Mackinnon estaba al mando de una de las brigadas de la División Picton que penetró en la ciudad por el mismo lugar por el que habían abierto brecha los franceses año y medio antes, mientras las tropas de la divisón Ligera del General Craufurd atacaron la denominada "brecha pequeña" situada a la izquierda de la anterior a escasos cien metros de la misma.

Desgraciadamente ambos generales perecieron a causa de la lucha. Mackinnon lo hizo el mismo día 19 a consecuencia de la explosión de una mina. Su cadáver no fue encontrado hasta el amanecer del día siguiente. Inicialmente recibió sepultura en la propia brecha, aunque días más tarde fue desenterrado y sus restos fueron trasladados a Espeja donde recibió sepultura. Craufurd también falleció, pero unos días más tarde a consecuencia de las heridas recibidas en los momentos iniciales del asalto.

Pero de Craufurd hablaremos mañana.

Major General Henry Mackinnon

18 de enero de 2011

Arroyos de la dehesa

En la fotogtafía vemos como se van reuniendo pequeños cursos de agua en un valle de la Dehesa Boyal de Villavieja de Yeltes, para formar una corriente más grande, un arroyo, que al final desembocará en el río Yeltes muy cerca del puente de Juantán. La imagen corresponde a noviembre de 2002.

17 de enero de 2011

El cupo para el reemplazo de 1913

A finales del siglo XIX y comienzos del XX la ley del reclutamiento para el servicio militar obligatorio tenía unas ciertas modalidades que, como casi siempre, resultaban altamente favorables a las clases pudientes, ya que si alguno de sus miembros resultaba elegido en el sorteo para realizar el servicio militar, podía recurrir a dos métodos legales para librarse de cumplirlo: comprar un sustituto (te pago tanto dinero y va tu hijo en lugar del mio) o pagar una cierta cantidad de dinero al erario público, que se denominaba redención en metálico.

La Ley de reclutamiento y reemplazo del Ejercito de 1911 estableció la duración del servicio en filas en tres años. Los soldados del "cupo en filas" se elegían mediante sorteo que se celebraba el tercer domingo del mes de Febrero en cada Ayuntamiento y los no elegidos formaban lo que se denominaba "cupo en instrucción" (excedente de cupo), que debían recibir una instrucción elemental.

Con dicha ley se eliminó la sustitución y la redención, pero..., se estableció otra modalidad llamada "soldado de cuota" en la que por el pago de una determinada cantidad de dinero se obtenía una reducción del periodo de permanencia en filas sustancial, pudiendo además elegir Cuerpo en el que prestar sus servicios y vivir fuera del cuartel. Pagando 1000 pesetas el soldado del cupo en filas permanecía en servicio sólo diez meses, divididos en tres periodos de cuatro, tres y tres meses. Eso sí, tenía que costearse el equipo, la alimentación, el caballo -si servía en el arma de Caballería-, etc., etc. Si pagaban 2.000 pesetas el periodo de servicio en filas era de cinco meses (tres y dos).

Así pues, unos de los primeros reemplazos en sufrir está ley fue el de 1913. Y digo lo de sufrir, porque a partir de 1912 España intervino militarmente en el Norte de África al establecerse el Protectorado Español de Marruecos. Eso originó unas grances recelos y temores en las familias de los "quintos" a los que por sorteo les correspondía ser llamados a filas. No es extraño que en los pueblos se estuviese bastante pendiente del número de soldados que les iba a corresponder en cada reemplazo. Pues bien, aquí tenemos lo que publicaba un semanario salmantino titulado "Libertad" y que curiosamente era "un órgano oficioso" del partido conservador ("la libertad se ha hecho conservadora" decía Maura):


Como de actualidad e interés, publicamos el número de soldados del actual reemplazo que ha de dar cada uno de los pueblos de la provincia, después ya del sorteo de ayer en la Diputación provincial, bien seguros que muchos de nuestros suscriptores han de agradecernos este anticipo a los datos oficiales.

Soldados que debe facilitar cada Municipio del reemplazo de 1913.

Caja de Recluta de Salamanca número 98

  • Pueblos de un soldado.  Aldeaseca de Alba, Buenavista, Coca de Alba, Chagarcía Medianero, Gajates, Maya (la), Navales, Palacios de Salvatierra, Pizarral, Terradillos, Colmenar, Cristóbal, Fresnedoso, Ledrada, Puebla de San Medel, Valdehijaderos, Valdelageve, Aleonada, Bóveda del Río Almar, Huerta, Malpartida, Aldealengua, Cabezavellosa, Calvarrasa de Abajo, Carrascal del Obispo, Castellanos de Villiquera, Cilleros el Hondo, Espino de la Orbada, Florida de Liebana, Galindo y Perahuy, Gomecello, Monterrubio de Armuña, Pedrosillo el Ralo, Pelabravo, Pino (el), Santa Marta, Tardáguila, Tejares, Torres (las), Villamayor, Aldeanueva de la Sierra, Bastida (la), Berrocal de Huebra, Cabaco, Casas del Conde, Cilleros de la Bastida, Herguijuela de la Sierra, Navarredonda de la Rinconada, Pinedas, Rinconada, Sagrada (la), Sanchón de la Sagrada, San Esteban de la Sierra, San Martín del Castañar, Sotoserrano, Tornadizo.
  • Pueblos de dos soldados. Campillo de Salvatierra, Garcihernández, Machacón, Martinamor, Morille, Pedrosíllo de los Aires, Pelayos, Valdemierque, Villagonzalo, Aldeacipreste, Cabeza de Béjar, Cerro (el), Guijo de Avila, Horcajo de Montemayor, Lagunilla, Montemayor, Navacarros, Nava de Béjar, Navalmoral, Peñacaballera, Peromingo, Puerto de Béjar, Sanchotello, Sorihuela, Valdelacasa, Aldeaseca de la Frontera, Babilafuente, Nava de Sotrobal, Palacios Rubios, Tarazona, Ventosa del Río Almar, Víllaflores, Aldeatejada, Arapiles, Arcediano, Barbadillo, Calvarrasa de Arriba, Carrascal de Barregas, Miranda de Azán, Mozárbez, Orbada (la), Topas, Valdunciel, Villaverde, Arroyomuerto, Cereceda, Herguijuela de la Sierpe, Monleón, Naharros de Matalayegua y Villanueva del Conde.
  • Pueblos de tres soldados. Beleña, Berrocal de Salvatierra, Encinas de Abajo, Fuenterroble de Salvatierra, Horcajo Medianero, Larrodrigo, Monterrubio de la Sierra, Pedraza de Alba, Peñarandilla, Tala, Cantagallo, Fuentes de Béjar, Hoya (la), Tejado (el), Valdefuen -tes, Campo de Peñaranda, Mancera de Abajo, Santiago de la Puebla, Zorita de la Frontera, Castellanos de Moriscos, Doñinos de Salamanca, Pajares, Palencia de Negrilla, Parada de Arriba, Parada de Rubiales, Pitiegua, Robliza de Cojos, San Cristóbal de la Cuesta, Vecinos, Vellés (la), Villalba de los Llanos, Endrinal, Frades de la Sierra, Linares, Miranda del Castañar, Santibáñez de la Sierra y Valero.
  • Pueblos de cuatro soldados. Anaya de Alba, Casafranca, Calzada de Béjar, Navamorales, Paradinas, Pedroso (el), Tordillos, Villoruela, Aldeanueva de Figueroa, Forfoleda, Matilla de los Caños, Veguillas, Alberca (la), Barbalos y Escurial de la Sierra.
  • Pueblos de cinco soldados.Guijuelo, Montejo, Valdecarros, Candelario, Gallegos de Solmirón, Santibáñez de Béjar, Cantalapiedra, Cantalpino, Villoría, Calzada de don Diego, Calzada de Valdunciel, Villares de la Reina.
  • Pueblos de seis soldados. Armenteros, Cespedosa, Arabayona de Mójica, Sanmoral, Villar de Gallimazo, Membribe, Mogarráz y San Muñoz.
  • Pueblos de siete soldados. Alaraz, Macotera, Aldearrubia, San Pedro de Rozados, Santos (los).
  • Pueblos de nueve soldados. Alba de Tormes, Tamames.
  • Pueblo de 10 soldados. Galinduste.
  • Pueblo de 15 soldados. Peñaranda.
  • Pueblo de 27 soldados. Béjar (ciudad).
  • Pueblo de 72 soldados. Salamanca (capital).

Total del reemplazo de 1913, 612; id. procedentes de revisión, 141; id. por haber terminado la prórroga, 1. Total, 754

Caja de Recluta de Ciudad Rodrigo, núm. 99

  • Pueblos de un soldado Agallas, Alamedilla, Barquilla, Castillejo de Azaba, Encina (la), Herguijuela de Ciudad Rodrigo, Monsagro, Morasverdes, Muñoz, Navasfrias, Payo (el), Puebla de Yeltes, Sahelices el Chico, Sahugo, Ahigal de Villarino, Aldehuela de la Bóveda, Almenara, Buenamadre, Cabeza de Framontanos, Doñinos de Ledesma, Encina de San Silvestre, Espadaña, Gejo de los Reyes, Iruelos, Palacios del Arzobispo/Pelílla, Sando de Santa María, San Pedro del Valle, Santíz, Trabanca, Villarmavor, Bermellar, Guadramiro, Moronta, Peña (la), Peralejos de Arriba, Pozos de Hinojo, Redon da (la), Saldeana, Valsalabroso, Vídola, Villar de Ciervos, Zarza de Pumareda.
  • Pueblos de dos soldados. Abusejo, Alameda, Alba de Yeltes, Aldehuela de Yeltes, Boadilla, Cabrillas, Campillo de Azaba, Castillejo de Martín Viejo, Fuentes de Oñoro, Maillo, Pastores, Puebla de Azaba, Sexmiro, Serradilla del Llano, Zamarra, Brincones, Campo de Ledesma, Gejuelo del Barro, Pereña, Santa María de Sando, Tremedal, Valdelosa, Vega de Tirados, Cerezal de Peñahorcada, Cerralbo, Encinasola de los Comendadores, Fuentelíante, Sanchón de la Ribera y Valderrodigo.
  • Pueblos de tres soldados. Alberguería de Argañán, Barba de Puerco, Boada, Casillas de Flores, Fuenteguinaldo, Peñaparda, Sepulcro Hilario, Serradilla del Arroyo, Villar de Ciervo, Aldearrodrigo, Canillas de Abajo, Grandes, Juzgado, Monlcras, Tabera de Abajo, Barruecopardo, Bogajo, Cabeza del Caballo, Cubo de don Sancho, Saucelle, Villares de Yeltes.
  • Pueblos de cuatro soldados. Bodón, Espeja, Fuente de San Esteban. Gallegos de Argañán, Retortillo, Villar de la Yegua, Golpejas, Mata de Ledesma, Puertas, Villaseco de los Gamitos, Ahigal de los Aceiteros, Bañobárez, Hinojosa de Duero, Masueco, Mieza, Peralejos de Abajo, Villasbuenas y Yecla.
  • Pueblos de cinco soldados. Martiago, Martín del Río, Rollan, Adeadávila de la Ribera, Cipérez y Fregeneda.
  • Pueblos de seis soldados. Aldea del Obispo, Villar de Peralonso, Villavieja y Vitigudino.
  • Pueblos de siete soldados. Robleda, San Felices de los Gallegos y Vilvestre.
  • Pueblos de ocho soldados. Sancti-Spiritus y Villarino.
  • Pueblos de 10 soldados Lumbrales y Sobradillo.
  • Pueblo de 11 soldados. Ledesma.
  • Pueblo de 37 soldados. Ciudad Rodrigo.

Total del reemplazo de 1913, 395. ídem procedentes de revisión, 65. Ídem por haber terminado la prórroga, 1. Suma total, 461.

16 de enero de 2011

Vista nocturna

Imagen nocturna de la calle Turuñuelo (Carretera de Vitigudino) tomada con un tiempo de exposición de varios segundos, periodo en el que un autobús atravesó el campo visual de la fotografía dejando impresionadas en ésta las características lineas rojas que corresponden a la trayectoria seguida por las luces de gálibo del vehículo.

15 de enero de 2011

Una vuelta a la muralla

Es una de las cosas que más recuerdo de mi vida en Ciudad Rodrigo, bien de mi época de estudiante, bien de la de profesor. Dar una vuelta a la muralla. Es un recorrido de unos dos kilómetros y a lo largo del paseo puede uno admirar los diferentes paisajes que rodean esta maravillosa ciudad. Pero dejemos a don Arturo García Carraffa -uno de los dos hermanos mirobrigenses autores de esa gran obra titulada "Enciclopedia Hispanoamericana de Heráldica, Genealogía y Onomástica"- y que describe el paseo a través del adarve amurallado mucho mejor de lo que pudiera hacerlo yo. Se publicó en el semanario titulado "Tierra Charra" el
23 de Octubre de 1927



LA MURALLA DE MI PUEBLO

Gusto de pasear en la muralla siempre que la ocasión me lo brinda. Y de todos los accesos a ella, elijo el de la rampa de la batería.

La suave pendiente de esa rampa, que oculta en su comienzo la visión del panorama, obra la maravilla, en cada paso de avance por su repecho, de ir elevando lentamente del fondo del valle, ante los ojos del que sube, todas las glorias de la vega.

Ya en el regazo de la batería no puedo menos de permanecer unos minutos asomado a su magnífico balcón, subyugado por el soberbio paisaje que descubre.

¡Qué bien se domina desde esta altura toda la parte sur de la espléndida campiña de Miróbriga! Abajo, muy abajo, el río, el puente, las frondosas alamedas, los rectángulos labrados de las huertas, el arrabal. Luego las viñas, los prados, los encinares de las dehesas, y por entre aquéllas y éstos las blancas carreteras, rizadas de trecho en trecho por las nubecillas de polvo que levantan los automóviles. Y un poco a la izquierda, como fondo severo y cierre bravo del paisaje, la sierra ingente de magníficas tonalidades azules.

En los días serenos y luminosos, este balcón de la batería nos asoma a un paraíso sobre el que se vierte "toda la luz que de los cielos baja". En los días hoscos y grises, de vendaval y de lluvia, nada más soberbio que contemplar desde tan excelsa altura el caer y batir de los elementos sobre la dilatada campiña.

Cuéstame siempre un esfuerzo separarme de ese mirador para comenzar mi paseo por la muralla; porque no es sólo el encanto del panorama lo que allí me detiene. La fábrica gallarda del castillo (más gallarda aun sí no ocultasen su primer cuerpo pegotes de locales sórdidos, antiestéticos e inútiles) proyecta sobre este lugar todo el prestigio de viejos años y de pasadas glorias, y no le es fácil al espíritu sustraerse a la dulzura de la evocación con que impregna aquel ambiente la antigua fortaleza, como tampoco le es fácil al oído dejar de seguir escuchando en aquella calma y rodeado de la gravedad de la altura, el alegre y delicioso concierto que sube de la vega.

Cuando ya encamino mis pasos hacia lo mas angosto de la muralla, los guirris me siguen un trecho envolviéndome en los raudos giros de sus vuelos.

En el saliente que forman la primera garita y el esquinazo del hospital, hay siempre una ráfaga de viento que nos empuja. Suenan después a hueco nuestras pisadas a todo lo largo del estrecho callejón que corre sobre la Puerta de Santiago, y a su final se pronuncia la curva de la muralla, descubriéndonos nuevos encantos de la campiña mirobrigense. Los Cañitos, las huertas de Taravilla y de Arjona, la Caridad, las ruinas de su Monasterio, la Peña de Francia.

En este punto de la muralla en que comienza su parte más ancha, fuerza es detenerse de nuevo para asomarse otra vez a su parapeto. Desde aquí, no sólo se domina otro panorama soberbio. Desde aquí, en alguna ocasión, he visto a los aviones militares salvar las cumbres de la cordillera, aterrizar en las praderas cercanas a la Caridad y volver a remontarse sin haber gozado apenas de su reposo, porque al divisar enfrente, como nido de águilas de acero hecho en la cima del teso de Miróbriga, la cintura de piedra de esta muralla, no han podido contener el ansia de venir volando en derechura a ella con todo el intenso palpitar de sus motores, alma de esos pájaros, dándonos la sensación de que intentaban posarse en el interior de su recinto.

Desde aquí también, en el agonizar de muchas tardes serenas, he gozado de la maravilla de ver salir la luna tras los cárdenos picos de la sierra.

Sigo mi paseo lentamente, cambiando con frecuencia mi saludo con las personas que, en dirección contraria a la mía, vienen dando la clásica vuelta a la muralla. Ahora son unos militares retirados, luego dos o tres sacerdotes, más allá un grupo de señoras que sale de la novena. El revellín de la Puerta del Sol sirve de ancho palco a los habituales espectadores del partido de pelota que los soldados juegan abajo, en el foso. Y corriendo por encima de las banquetas, van y vienen los chiquillos saltado las cañoneras. Cuando ya llego a la mitad de la curva de la muralla, el revellín de la Puerta del Conde me ofrece propicio lugar para detenerme nuevamente. El tráfago de la población con el Arrabal de San Francisco se observa con todo detalle desde la altura de esta atalaya heroica. Me siento en el borde de su cornisa y escucho la voz del viejo baluarte que me dice: "Yo soy el regazo de todos los ecos y palpitaciones de Miróbríga; yo soy el mejor testigo de sus hazañas, de sus heroísmos, de sus actividades, de sus virtudes, de sus amores, de su vida. Bajo la bóveda que yo corono y defiendo, vi salir muchas veces, llenos de ardor patrio y regresar con los laureles de la victoria, a los bravos lanceros de don Julián. El heroísmo de los sitios culminó escudado por mi coraza de piedras, y fui el centinela de la plaza que más estoicamente siguió todos los episodios de la lucha. A mí llega, en los bulliciosos días de Carnavales, toda la algarabía de la ciudad, desde que el sol alumbra, y soy el magnífico mirador que los farinatos eligen para ver entrar en el recinto amurallado toda la majeza de los encierros, como soy también, en los espléndidos días de San Sebastián, el primer balcón al que Miróbriga pone la colgadura de sus fervores, para recibir al Santo que sube del Arrabal lleno de gloria, sostenido por hombros de devoción y de fe.

Desde mi altura, en más de una ocasión, corazones de madres y de enamorados han agitado el blanco pañuelo de su pena, despidiendo el tren que allá lejos, por el puente de San Giraldo, se llevaba pedazos de sus vidas, y a diario presencio, por la calzada que se extiende a mis pies entre los fosos, el desfile de las ilusiones juveniles que van a la Glorieta y que unas veces regresan del paseo deshojadas y otras cogidas del brazo del amor"

Cae la tarde. La voz del viejo baluarte calla para recoger solemnemente en su seno las campanadas de la oración que desgrana la torre de la Catetral.

Desciendo del revellín y sigo mi paseo. Tiene la muralla en este trozo de la Catedral y del Seminario un recogimiento que purifica el alma. En la soledad que el paraje ofrece, los muros de la religión y de la patria que se alzan a nuestros lados, templan el espíritu, encaminándolo a los más nobles ideales, y una lápida conmemorativa que a la derecha descubrimos entre dos cañoneras, nos dice, con letras claras en blancura de mármol, que no hay brecha que no se cierre en las fortalezas y en las almas cuando el amor a Dios y al pueblo que nos vio nacer es guía de nuestros actos. Un poco más allá vuelvo a detenerme, para asomarme por última vez al parapeto de la muralla. Bajo un cielo de estrellas sosiegan los campos. Duermen las huertas de Santa Cruz y las alamedas arrulladas por la suave canción del río. Otras canciones que salen del cuartel, que tengo a mi espalda, y que suben de las tenerías y del puente, ponen ecos de ilusiones mozas en la solemnidad de la noche, mientras allá, en la lejanía, señalan el paso del expreso un silbido agudo y un foco de luz que avanza.

Minutos después me encuentro de nuevo en la batería, completando así la vuelta a esta cintura de piedra que abraza amorosa a la ciudad, y conforme voy adentrándome en ésta, voy repitiendo la oración que dice:

¡Muralla de Miróbriga; tú eres un encanto! ¡Quiera Dios que nunca el tiempo desmorone tus sillares gloriosos! Y quiera Dios también que no se les ocurra jamás a los hombres clavar en tus muros la piqueta que destruye a pretexto de expansiones y moderninades que no le hacen falta a Ciudad Rodrigo para su desarrollo. Yo sé decirte, con todos los que vimos la luz en este pueblo, que con el mismo brío que tú defendiste la ciudad, defenderé la vejez de tus baluartes, de esos heroicos baluartes que dora el sol cuando nace y cuando muere, enamorado del prestigio de sus piedras.

Arturo García Carraffa

14 de enero de 2011

Ondas y lluvia

Fotografía de las ondas producidas por las gotas de lluvia al caer sobre la superficie del agua estancada y "achocolatada" de un charco en el camino de los Majadales. Era cerca del mediodía del viernes 31 de Diciembre de 2010. ¡Y yo sin paraguas!

13 de enero de 2011

Minas de Hierro

Comienzos del siglo XX. Se procede a registrar varios yacimientos de mineral de hierro. En esta ocasión en Ahigal de los Aceiteros y Bouza. En estos años se registran también otras minas en diversas poblaciones del Oeste de la provincia de Salamanca. Resulta increible la cantidad de ellas. Parece que entonces estaba de moda el denunciar y registrar posibles yacimientos de mineral de hierro. Es como si se hubiese desatado la fiebre... ¡del hierro!

Y nos surge inmediatamente una pregunta. ¿Se explotaron en alguna ocasión estos yacimientos? Desconozco la respuesta exacta, aunque mucho me temo que no. Lo más probable es que la bajísima riqueza de los mismos no compensase ni mucho menos los posibles costes de producción.

Por don Joaquín García Salicio, vecino de Ciudad Rodrigo, se ha hecho el registro de cuarenta pertenencias de una mina de hierro denominada "La Estrella Polar" en jurisdicción de Ahigal de los Aceiteros, y sesenta y tres pertenencias de otra del mismo metal, con el título de "Miróbriga", en término de Bouza.
El Adelanto, 12 de diciembre de 1901

Poco más de seis meses más tarde se conceden por el Gobernador civil de la provincia los títulos correspondientes a dichas minas:

Por don Augusto Sendino, vecino de Lugo, se han hecho en el mes anterior los registros de minas tituladas "Taco" de 61 pertenencias y "Teca" de 24 en término de
Siete-Iglesias, y los nombrados "Tozo" y "Tiza" en término de Fresno, todos de mineral de hierro.

Por don Tiburcio Castillo, vecino de Bilbao se ha hecho el registro de 78 pertenencias para la Mina "Micaela" en término de Berrocal de Salvatierra.

Por el señor Gobernador civil se han declarado caducados los registros nombrados
"Ignacia", "Filomena" y "Regina" de don Casto de la Gándara y de don Sebastián
Domínguez, por no haberse presentado en el plazo legal el papel de pagos al Estado
para los títulos de propiedad y derechos de pertenencias.

Asi mismo se han expedido los títulos de propiedad de las Minas de hierro, "Segunda", "Cecilia", "Realidad", "Aurea", y "Sin Apellido", en término de Navas Frías; de la "Cuarta" de Serradilla del Arroyo; "Luz" y "La Estrella Polar", de Ahigal de los Aceiteros, "Máxima", de Lumbrales, "San Juan" de Guadramiro, "San Pablo" y "San Claudio", de Valsalabroso, "Rosario" y "San Antonio" de Fregeneda.

El Adelanto, 6 de Julio de 1902

Y apenas cinco días después otra remesa más de minas de hierro en la comarca:

Por el Gobernador se ha expedido el titulo de propiedad de doce pertenencias de mineral de hierro para la mina nombrada "Amistad" del término de Casillas de Flores, a favor de D. Sebastián Domínguez, vecino de esta capital.

El de la titulada "Esperanza", del término de Molinillo, a favor de don Justo Montero, vecino de Garcibuey.

Por el Sr. Ingeniero jefe y el auxiliar de este distrito minero D. Crispulo Baza, se procederá a la demarcación de las minas nombradas "La Esperanza", de Saucelle, propiedad de D. José N. Carrasco, vecino de Lumbrales; "Manuela", de Sobradillo de D. Inocencio Sela, vecino de Oviedo; "Ledesma", de Valsalabroso, de don Anacleto Mérida, vecino de Mieza, y "Clementina", de Yecla de don Vicente Augusto, vecino de Villavieja, cuyas operacioaes tendrán lugar en los dias del 16 al 28 del mes de la fecha

Después de la visita girada por el ilustrísimo señor Inspector general de Minas ha salido para el distrito de Orense y el de la Coruüa.

 El Lábaro : diario independiente 
Año VI Número 1648 - 1902 julio 11 

¡Mucho ruido y pocas nueces!
Trabajo para el señor inspector de minas y poco más.

12 de enero de 2011

Obelisco o Grito a la Libertad

Otra imagen más del denominado "Obelisco o Grito a la Libertad" una de las obras del escultor villaviejense Ángel Mateos Bernal. Con sus 25 metros de altura domina el entorno de nuestra Dehesa Boyal. La imagen está tomada el día de Nochevieja en el transcurso de un paseo en el que terminé como una sopa debido a la incesante lluvia que comenzó a caer en el transcurso del mismo.

11 de enero de 2011

La bellota como alimento humano

En la entrada de ayer tratábamos el tema del hurto de bellotas en nuestra comarca. Veíamos como esa cuestión no era privativa de los salmantinos, sino que era habitual en muchos otros lugares de la geografía española. Un gran número de esos hurtos o robos eran forzados por la necesidad. Una investigación muy somera me ha llevado a conocer como en tiempos antiguos una gran parte de población, no sólo española sino a nivel mundial, se alimentaba con las bellotas, bien de la encina (bellota dulce), bien del roble (bellota amarga, que para comerla se sometía previamente a un proceso de lixiviación con cenizas, por ejemplo).

Existen en la actualidad naturalistas y ecologistas que defienden el uso de la bellota como un alimento más para consumo humano, tal y como se hizo en la antiguedad no solamente con la bellota, sino también con las castañas y los hayucos. Y es que a lo largo de todos los tiempos se ha usado por extensas poblaciones como aditivo o sustitutivo de los cereales. Con las bellotas se fabricaba un tipo de harina que, sola o mezclada con la de trigo o algún otro cereal se utilizaba para fabricar pan. Y no solamente eso, sino que frecuentemente eran comidas crudas, asadas o cocidas, tal y como se hace en la actualidad con las castañas. Historiadores antiguos como Estrabón o Plinio recogían ya ese uso para panificar. Alguno de ellos afirmaba que los pueblos hispanos se alimentaban tres cuartas partes del año con bellotas.

La veneración , o misteriosa atención que se tenia a la encina por algunas naciones, a mi parecer tuvo fundamento en el particular aprecio que se tuvo de la encina por razón de su bellota, la qual llega a servir de pan. "Las bellotas, dice Plinio en el capítulo 5º del libro 13, son ahora la riqueza de muchas naciones, y aun de las que estan en paz, y por escasez de grano se hace harina de bellotas secas, y se amasa en lugar de trigo, y aun al presente en España se ponen las bellotas entre las frutas de la mesa." La encina pues, árbol que mantiene siempre la hoja , y provee de buena leña para el fuego, y de excelente madera para edificios y muebles, añade a todas estas utilidades la de producir bellota, que suple la falta de trigo.
"Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas..."
Lorenzo Hervás y Panduro, Madrid, 1805



Hoy día nos parece impensable tal cosa, por lo menos a gran escala, porque asociamos a la bellota con el ganado.  La consideramos un alimento muy bueno, pero para los cerdos. Eso sí, el embutido o el jamón de un cerdo alimentado con bellotas alcanza un elevadísimo precio en el mercado.

En fin, si alguien quiere instruirse más en el tema, aquí os dejo unos enlaces donde podéis encontrar mucha más información al respecto:

10 de enero de 2011

Hurto de bellotas....

Era uno de los delitos típicos a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. La enorme escasez de alimentos propició el hecho de que una gran parte de los más desfavorecidos se viesen en la necesidad imperiosa de realizar una serie de hurtos de diversos productos del campo: bellotas, leña, melones, membrillos, .... ¡Cuestión de subsistencia! En Extremadura, los robos de bellotas llegaron a ser tan importantes que se llegó a movilizar al ejército:
Ante los continuados y escandalosos robos de bellotas que se notan en la comarca extremeña, se hallan recorriéndola tropas de Badajoz y Cáceres, para impedir que continúen los robos
(El Adelanto,3 de Noviembre de 1908)

Muchas de las recolectadas de manera fraudulenta o de manera legal, se dedicaban a la venta para comida .... ¡de personas! Hoy día nos parecería algo impensable, pero ... Así lo decía "El Noticiero Salmantino" el  12 de enero de 1903.
También la bellota constituye un verdadero alimento, del cual se aprovechan en algunas regiones las personas que no tienen recursos para proporcionarse otros manjares más sabrosos y nutritivos. En la capital de España pronto empezará á pregonarse por los vendedores ambulantes la bellota de Extremadura que despachan en pequeñas cantidades con ventaja para el que las vende y con gusto para el que las compra...



En fin, ....aquí tenemos un ejemplo de uno de esos frecuentísimos hurtos en nuestra comarca. La noticia se publicó en  "La Clave: diario ilustrado" el 9 de noviembre de 1897. Se nos habla de once detenidos,  y aunque no se nos dice la razón del hurto, la cosa parece demasiado obvia.

La guardia civil de Villavieja ha detenido entregándolos al juzgado correspondiente, a once individuos vecinos de Pozo de Hinojo, por haberles encontrado cogiendo bellotas en una finca particular sin estar autorizados por el dueño de aquella.

La mayor parte de las veces esos pequeños hurtos se realizaban por pura necesidad. Ya en aquella época había quien denunciaba la cuestión de que se ponía más empeño en perseguir este tipo de delitos que otros de más "enjundia". Vean, como se explicaba un redactor de " El Independiente" en el ejemplar editado el 6 de abril de 1902.

Aquí solo se persigue el delito chico y al pequeño delincuente: un hurto de bellota se descubre siempre, y siempre sufre la pena el infeliz que las hurtó, sin reparar si al sustraerlas fue impulsado por la necesidad. En cambio el autor de una irregularidad de veinte mil duros tiene siempre tiempo para largarse a puerto seguro, sin que nadie le importune ni moleste. Después, cuando esté en salvo, eso sí, se extremarán las órdenes, y saldrán de muchos labios las frases do yo pensé, yo quise, la verdad es que ha sído una lástima, etc.. etc.

En fin, lo de siempre. ¡También eso ha llegado hasta nuestros días!

Por cierto, el periodista de El Independiente aludía con esas palabras a un desfalco en la Secretaría de la Universidad que según algunos superaba las ciento setenta mil pesetas de 1902. ¡Casi nada!

9 de enero de 2011

La Catedral de Salamanca

La fotografía que vemos a continuación fue tomada por el fotógrafo Kurt Hielscher. Como ya dijimos en alguna otra ocasión, Hielscher fue un maestro de escuela alemán que quedó atrapado en España durante la Primera Guerra Mundial (hay quien opina que fue su antimilitarismo el responsable de ese "atrapamiento"). Viajó durante cinco años por España haciendo fotografías, que publicó en 1922 en su libro Das unbekannte Spanien  (traducido al inglés como: Picturesque Spain  y al español: España incógnita). La fotografía muestra una vista de las catedrales salmantinas tomada desde la orilla izquierda del río Tormes. Aparece en la página 246 de la versión inglesa de dicho libro.

8 de enero de 2011

Homicidio en la Peligrosa

Hace ya más de un par de años estaba buscando información acerca del famoso crimen de la Montaraza de Grandes, (ver entrada: http://bit.ly/dSjo2U) cuando me encontré por casualidad con la noticia de un homicidio ocurrido en Villavieja precisamente pocos días después de ese famoso asesinato perpetrado en el pueblo de Grandes, hoy anejo de Cipérez.
La noticia  del homicidio villaviejense aparecía en una publicación semanal que a finales del siglo XIX se editaba y publicaba en Vitigudino. Se llamaba "El Avanzado, semanario de intereses morales y materiales". En el número 62 publicado el día 13 de marzo de 1890 se decía:

A hora avanzada de la noche correspondiente al día 5 del mes actual salían de la taberna del Serrano en Villavieja, cuatro mozos llamados Vicente Cañizal, Evaristo Merchán, Angel Hernández y Mariano Mateos, entre los cuales sobrevino una pendencia por cuestión de faldas y amoríos, según se cuenta, que previos unos cuantos pinchoteos, dio por resultado un muerto (el Mariano) un herido (el Ángel) y dos prisioneros (el Vicente y el Evaristo) quienes por la Guardia Civil (y creemos que convictos) fueron trasladados a la Cárcel del Partido.

El Juzgado de instrucción conoció del hecho tan luego como tuvo conocimiento de él, pasando a Villavieja y desplegando tal actividad y celo en las actuaciones que muy pocos dias después se nos aseguró estaba para terminarse el sumario. Hechos como este no necesitan comentarios: le basta la satisfacción íntima que experimenta el que los ejecuta.

Vamos a ir analizando paso a paso la noticia. En primer lugar la fecha. En principio consulté otras dos fuentes que se suponen bastante fidedignas y que deberían de coincidir: el Registro Civil y el Libro de Difuntos de la Parroquia. ¡Pero tampoco coinciden! En el primero se realiza la anotación de la muerte de Mariano el día 9 de Marzo, mientras que el segundo sitúa el entierro el día 8 de Marzo y la muerte el día 7.

Mariano, de Francisco Mateos y Sabina López
(esta corresponde a la cara anterior)

A los ocho días del mes de marzo de mil ochocientos noventa, el infrascito cura párroco de la de San Pedro Advíncula de Villavieja, Obispado de Ciudad Rodrigo, provincia de Salamanca, Juzgado de Vitigudino, mandé dar sepultura eclesiástica a un cadáver del adulto Mariano, hijo legítimo de Francisco Mateos y Sabina López, vecinos de esta villa. Había muerto el día antes de edad de veintiun años y se enterró en el cementerio de esta villa. Recibió el sacramento de la Extremaunción. Fueron testigos Feliciano Arias y José Corral y por ser cierto firmo fecha ut supra.
Lic. Pedro Gómez Román.

Esta última no resulta muy fiable si tenemos en cuenta que la inscripción en el libro de difuntos se realizó, por lo menos, 36 ó 40 días después de ocurrido el fallecimiento ya que hay cuatro partidas de defunción antes de la de Mariano, que están fechadas todas en el mes de Abril, los días 9, 1, 11 y 14,  y asi lo hace constar el párroco cuando escribe al margen "esta [partida] corresponde a la cara anterior".  El periódico "La Región" publica el sábado día 8 una reseña de un parte de la Guardia Civil que indica que los hechos acaecieron el día 4 de Marzo:

Comunica la guardia civil del puesto de Villavieja, que el día 4 fueron detenidos en aquel pueblo los sujetos Evaristo Merchán y Vicente Cañizal Rodríguez, por haber inferido heridas con navaja de bastante gravedad a Mariano Mateos López y Ángel Hernández Alonso, en reyerta tramada por referidos sujetos que han sido puestos a disposición del Juez municipal, quien instruye las primeras diligencias.

Como se observa, en la mencionada reseña no se recoge aún el fallecimiento de ninguna persona, lo cual podría indicar que la muerte de Mariano no fue instantánea sino que se demoró algún tiempo, ¿quizás dias? Esto explica quizás la disparidad de fechas manejadas por las diversas instancias. Así pues, vamos a tomar el día 4 de Marzo de 1890  como la fecha más probable en la que ocurrió el altercado que terminó de manera tan trágica.

Bien, una vez establecida la fecha, pasemos al lugar. Se nos dice que  "salían de la taberna del Serrano". ¿Dónde se ubicaba ésta?  Pues según todos los indicios -recuerdos de gente del pueblo que oyó en su día hablar de ella- parece ser que estaba en la calle Peligrosa, posiblemente en la confluencia de dicha calle con la de la Fuente Abajo, en el lugar donde se situaría con posterioridad la casa de Antonio Velasco  y Jacinta Prieto. Nos quedamos, por tanto, con el dato, pero con las consiguientes reservas.

En cuanto a las personas intervinientes en la reyerta, ya hemos leído en las publicaciones anteriores sus nombres: Mariano, Ángel, Evaristo y Vicente.  "El Nuevo Progreso" , otro periódico salmantino de la época, nos precisa sus edades y profesiones, en su edición del domingo 9 de Marzo de 1890:

La Guardia Civil del puesto de Villavieja detuvo, días pasados, a dos sujetos llamados Evaristo Merchán Calzada, de 22 años, soltero y de oficio albañíl, natural de dicha villa, y a Vicente Cañizal Rodríguez, de 24 años, soltero y de oficio molinero, natural de Peleas de Abajo [Zamora], por haber acometido con navajas y herido de gravedad  a Mariano Mateos López y Ángel Hernández Alonso, naturales y vecinos de Villavieja, albañiles de oficio, y los dos de 21 años y solteros.

Como se ve, tres eran naturales de Villavieja y uno de fuera, aunque presumiblemente vecino de la misma. Transcribimos a continuación algunos datos de los villaviejenses:
  • Evaristo Merchán Calzada había nacido el 27 de Octubre de 1867. Fueron sus padres Joaquín Merchán Bernal y Lucía Calzada Prieto. Abuelos paternos: Joaquín Merchán y Jacinta Bernal. Abuelos maternos: Bernardo Calzada y Brígida Prieto.
  • Mariano Mateos López nació el 17 de Septiembre de 1869. Fueron sus padres Francisco Mateos Merchán (albañil)  y Sabina López Moro. Abuelos paternos: José Mateos y María Merchán. Abuelos maternos: Mariano López y Martina Moro.
  • Angel Martin Hernández Alonso nacido el día 1 de marzo de 1870 hijo de Francisco Hernández Martín (jornalero) y Angela Alonso Merchán. Abuelos paternos:  Sebastián Hernández y Martina Martín. Abuelos maternos: Jacinto Alonso  y Evarista Merchán.
 Vamos al meollo del asunto. La reyerta y su trágico final. Según "El Avanzado" se trató de una "cuestión de faldas y amoríos". Cosa bastante probable dada la edad de los cuatro intervinientes, todos solteros y con escasamente veinte añitos. A las "faldas" probablemente se sumó el vino. Y la cosa se torció. Y de que manera. Según parecen dar a entender las informaciones periodísticas se trató de una pelea de dos (Evaristo y Vicente) contra otros dos (Mariano y Ángel). Pero la cosa no parece tan clara como explicaré más adelante. Mariano falleció, según el certificado facultativo aportado por el médico don Ramón Vall Moreno tras la autopsia realizada al cadáver por orden judicial, por "asfixia procedente de una lesión producida en la región yugular". La Guardía Civil detuvo a Evaristo y Vicente y los trasladó a la cárcel de Vitigudino, "convictos" dice un rotativo. El Juzgado de Vitigudino instruye el correspondiente sumario. No debió de tardar mucho en ello, a tenor de lo que dice "El Avanzado". Cuestión de días, con lo que el juicio debió celebrarse poco tiempo después. Posiblemente en la Audiencia Criminal de Ciudad Rodrigo a la que estaba adscrito entonces el Juzgado de Vitigudino. Familiares de Evaristo nos han indicado que estuvo, por lo menos, siete años en prisión. Eso indica, naturalmente que fue condenado. Teniendo en cuenta que el artículo 419 del entonces vigente Código Penal de 1870 especificaba que el reo de homicidio sería castigado con la pena de reclusión temporal y que ésta tenía una duración que iba desde 12 años y un día a 20 años, podemos casi con seguridad afirmar que Evaristo fue condenado a la pena inmediatamente inferior, o sea a la de presidio o prisión mayor cuya duración estaba establecida de 6 años y un día a 12 años. Eso podría indicar que fue considerado cómplice y no autor material. O quizás le aplicaron el artículo 420 que decía:

Cuando riñendo varios y acometiéndose entre sí confusa y tumultuariamente hubiere resultado muerte y no constare su autor, pero si los que hubieren causado lesiones graves, serán estos castigados con la pena de prisión mayor.

Lo cierto es que estuvo en prisión una buena temporada, por algo, que él siempre negó haber realizado. Afirmó con rotundidad a lo largo de toda su vida y en todas las ocasiones que se le presentaban, que el fue inocente. Y quizás tuviese razón. Quizás la pelea se desarrolló de forma directa entre Vicente y Mariano o entre Vicente por un lado y Mariano y Ángel por otro. Quizás Evaristo intervino intentando separar a los contendientes. Es posible que en esa "mediación" sujetase a alguno de ellos, y que ese momento fuese aprovechado por Vicente Cañizal para inferir algún navajazo, .... No podemos saber realmente como sucedió, aunque es bastante probable que fuese así. Esto es lo que podría explicar las reiteradas afirmaciones de inocencia de Evaristo. Todas estas vivencias de  "condena injusta", según él,  y años de presidio hicieron que perdiese, entre otras cosas, la fe en la religión católica haciéndose agnóstico y no practicante declarado, de tal manera que en los libros parroquiales no consta ya, ni su matrimonio, ni el nacimiento de su hijo Martín ni su defunción. A partir de 1904 ejerció el cargo de tesorero de la Agrupación de Trabajadores que se había constituido en Villavieja en el año 1900.

No sabemos nada más de Vicente Cañizal, con toda seguridad autor material de las cuchilladas que causaron la muerte a Mariano Mateos y las heridas a Ángel Hernández. Éste se recuperó de las lesiones y continuó viviendo en Villavieja. Contrajo matrimonio con  Ramona García Calvo y entre sus descendientes se contaron (la relación probablemente no sea exhaustiva): Cristina Rosaura, María Plácida, Juan Francisco  (nacido el 19 de Diciembre de 1897 y en cuya partida de nacimiento se indica que su padre era labrador), Ángel y María Cristina Hernández García.

7 de enero de 2011

La esencia de la Navidad

Cuando ya tenía escrito los artículos de este "blog" correspondientes a los primeros días del presente mes de enero -os recuerdo que la mayor parte de las entradas son programadas, es decir que las escribo con mucha antelación- recibí por correo electrónico la homilía que nuestro paisano Manuel Merchán Rodríguez les leyó a sus feligreses de Maspalonas el día de Navidad. Se basa en una presentación Powerpoint (pps) que recibió. Como está muy en línea con mi entrada de ayer jueves, voy a transcribirla completa. Decía así:

Jesús de Nazaret
Calle: El Cielo


CARTA A TODOS LOS QUE DICEN QUE CREEN EN MI
MI CUMPLE ESTE AÑO 2010

Mi querido amigo y hermano:
Como sabrás, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños. Todos los años se hace una fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.

En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa si no de lo que falta para que llegue el día...

Es agradable saber que al menos un día al año algunas personas piensan un poco en mí.

Como tú sabes hace muchos años comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio parecían comprender y agradecer lo que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para qué lo celebran.

La gente se reúne y se divierte mucho pero no sabe de qué se trata.... Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mi cumpleaños hicieron una gran fiesta en mi honor. Había cosas deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y había muchos regalos, pero... ¿Sabes una cosa?... Ni siquiera me invitaron, yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí... Y cuando llegó el gran día… me dejaron fuera, me cerraron la puerta... yo quería compartir la mesa con ellos...

La verdad no me sorprendió porque en los últimos años todos me cierran la puerta. Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón.

Estaban todos brindando, había algunos ebrios contando cosas, riéndose, lo estaban pasando en grande, para colmo llegó un.... Viejo gordo, vestido de rojo con barba blanca... y gritando... ¡Jo, jo, jo!, parecía que había bebido de más...se dejó caer pesadamente en un sillón y... todos corrieron hacia él diciendo... ¡Santa Claus! como si la fiesta fuera en su honor...

Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara... y ¿sabes? Nadie me abrazó.

De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse... Me acerqué a ver si de casualidad había... alguno para mí, pero no había nada...

¿Qué sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré...

Cada año que pasa es peor, la gente sólo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas y de mí nadie se acuerda... Quisiera que ésta navidad me permitas entrar a tu vida, que reconocieras que hace dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de ésta forma poder salvarte. Hoy sólo quiero que tú creas esto con todo tu corazón ...

Voy a contarte algo, he pensado que como muchos no me invitan a la fiesta que han hecho, yo voy a hacer mi propia fiesta grandiosa como jamás nadie se ha imaginado, una fiesta espectacular. Todavía estoy haciendo los últimos arreglos, estoy enviando muchas invitaciones y hoy hay una invitación especialmente para ti.

Sólo quiero que me digas si quieres asistir, reservaré un lugar y escribiré tu nombre, en mi gran lista de invitados con previa reserva y... se tendrán que quedar afuera aquellos que no contesten a mi invitación... Prepárate porque cuando todo esté listo el día menos esperado daré la gran fiesta...
Un beso grandote.
Hasta pronto.
FIRMADO:
Jesús de Nazaret desde el cielo.

6 de enero de 2011

¡Yo soy de los Reyes Magos!


¡Día de Reyes! ¡Una tradición más que se va perdiendo! Las potentes influencias anglosajonas están apareciendo fuertemente en nuestras vidas impulsadas por los intereses comerciales de un montón de empresas multinacionales. En consecuencia nuestras benditas y bonitas tradiciones están siendo arrinconadas. ¡Ya no montamos el Belén! Es más fácil en estos tiempos poner un anodino árbol, que ni siquiera es representativo de nuestra flora y adornarlo con bolitas, cintas multicolores y lucecitas parpadeantes. Estamos perdiendo el origen cristiano de la Navidad, en suma, la esencia de la Navidad, que no es otra que el nacimiento de Jesús, que ha pasado o ocupar un segundo o un tercer plano. Y en ese contexto hay quien empieza a felicitar no la Navidad, ¡sino el Solsticio! En fin, ... estamos volcados cada vez más en unas fiestas que se reducen lisa y llanamente a un simple comercio y compra de regalos. Y en aras de ese objetivo, celebramos los Reyes Magos, pero..... ¡potenciando otro "suminisrador" de regalos! El 6 de Enero es una fecha cercana al fin del periodo vacacional y, por tanto, no resulta muy interesante comercialmente hablando. Se va sustituyendo a Gaspar, Melchor y Baltasar, por un personaje "casi" ajeno totalmente a nuestra cultura. Un viejecito con barba blanca y vestido de rojo al que unos denominan Santa Claus y otros Papa Noel. Y es éste ahora, quien le trae los regalos a los niños ... ¡por Nochebuena! ¡Cuestión de marketing! También en nuestra tierra está calando esta costumbre, si bien, es verdad, que aún compaginada con la de los Reyes Magos. ¿Hasta cuando? Personalmente, me apunto a esa campaña que desde hace algunos años reinvindica nuestras tradiciones
. ¡Yo soy de los Reyes Magos!


Voy a terminar estas reflexiones con una preciosa poesía de uno de nuestros más celebrados escritores: José María Gabriel y Galán.

¡VAMOS A ESPERARLOS!

¡Dichosos los niños
que tienen caballo,
que es tener la dicha
de ser Reyes Magos!

¡Dichosos vosotros
que vais á esperarlos,
pues por tantos Reyes
seréis visitados!

Ya vienen, ya llegan...
¡Y cuántos! ¡y cuántos! ...
¿Cómo habrá en Oriente
tierras y vasallos,
mantos y coronas,
tronos para tantos?
¡Qué trajes tan ricos!
¡Qué hermosos caballos!
¡Y qué pequeñuelos
estos Reyes Magos!
¿Pequeños he dicho?
Pues dije un pecado;
¡no hay Reyes más grandes
que esos de ocho años!
No traen escuadrones
de bravos soldados,
ni orgullo en el pecho,
ni sangre en las manos,
ni órdenes terribles
brotan de sus labios,
ni al de la victoria
trepidante carro
míseros vencidos
traen encadenados.
Soldados de plomo,
risas en los labios,
amor en el pecho,
dulces en las manos ..
¡eso es lo que traen
estos Reyes Magos,
que se dieron cita
para conquistarnos!
De Oriente vinieron,
vinieron mandados
por aquel Rey Niño
que a los hombres malos
con el arma sola
de Amor ha ganado.
¡Esos son los Reyes
que tendrán vasallos
como el mar arenas
y la selva ramos
y estrellas los ciclos
y espigas los campos!
¡Vamos con vosotros,
vamos á esperarlos!
Todos esos Reyes
de otro son vasallos,
de otro que les manda
que vengan á daros
ulces y juguetes,
y besos y abrazos
¡Que vengan, que vengan,
que van á enseñaros
que ellos y vosotros
de Amor sois vasallos,
¡vasallos del Cristo,
que es de Amor dechado!

¡Dichosos los ricos
que tienen caballo,
que es tener la dicha
de ser Reyes Magos!
¡Dichosos vosotros
que vais á esperarlos,
que es ir á un convite
de dulces y abrazos!

José María GABRIEL Y GALÁN

5 de enero de 2011

La Adoración de los Reyes Magos

Ya vienen los Reyes
por el encinal,
Gaspar va delante,
Melchor va detrás
y el último viene
el gran Baltasar.

Villancico popular

Dibujo de la fachada de la Catedral Nueva de Salamanca publicado en la Ilustración Española y Americana del año 1884. En la parte central podemos observar la doble puerta sobre la que se encuentran esculpidas la Natividad del Señor (izquierda) y la Adoración de los Reyes Magos (derecha). En la siguiente fotografía podemos ver con más detalle dichas escenas.

4 de enero de 2011

Joyería charra

La imagen que mostramos hoy aparecía en el cuadernillo con el contenido de una conferencia titulada "Joyería charra" y que se enmarca dentro de la actividad que el Museo del Traje del Ministerio de Cultura titula como "Modelo del mes". En dicha actividad se celebra una breve conferencia, de poco más de media hora de duración, en las salas de la Exposición Permanente, en las que se analiza e interpreta un modelo de especial importancia entre los expuestos en dicho Museo.

El contenido de la conferencia podéis descargarlo aquí:

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3 de enero de 2011

La Fiesta de los Toros en Salamanca y Ciudad Rodrigo durante la Guerra de la Independencia

El presente artículo me ha sido remitido via email por Dionisio Fernández de Gatta Sánchez. Se trata según sus indicaciones de un resumen de un trabajo más amplio que presentó en el Congreso sobre la Guerra de la Independencia celebrado en Ciudad Rodrigo en el pasado mes de octubre. Trata como nos indica su título sobre las fiestas de toros celebradas en Salamanca y Ciudad Rodrigo durante el periodo en que se desarrolla la Guerra de la Independencia.


LA FIESTA DE LOS TOROS EN SALAMANCA Y CIUDAD RODRIGO
DURANTE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
(1)

Dr. Dionisio FERNÁNDEZ DE GATTA SÁNCHEZ
Profesor Titular de Derecho Administrativo. Facultad de Derecho.
Universidad de Salamanca.



I) LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA NO IMPIDIÓ LAS FIESTAS.

La Guerra de la Independencia (2) provocó la muerte y destrucción por toda España durante su larga duración (1808-1814), debido a las importantes y encarnizadas batallas, la devastación de ciudades y pueblos, la ruina de infraestructuras, la práctica liquidación del comercio y la desaparición casi total de la hacienda pública.

Tales situaciones naturalmente se dieron en Salamanca y Ciudad Rodrigo, debido a su importancia estratégica, a los duros asedios y encarnizadas batallas, a la actividad del ejército francés y de las tropas anglo-hispano-portuguesas, a las incisivas acciones de las partidas de guerrilleros y a la correspondiente ruina física, económica y social .(3)

No obstante, y a pesar de la sistemática destrucción de la Nación y de sus bienes y de la muerte de sus habitantes, la vida cotidiana continuó en esta España desgarrada por la guerra. La población y especialmente sus dirigentes políticos tratan de mantener la cotidianeidad y normalidad diaria, de forma muchas veces más aparente que real, en la que no faltarán las fiestas, especialmente y como elemento central las corridas de toros y novillos, que continuarán celebrándose por toda España en los años de la Guerra de la Independencia, tanto en la parte francesa como en la dominada por los aliados.

II) TOROS EN ESPAÑA DURANTE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.

Las fiestas de toros más importantes durante la época de José Bonaparte y de Fernando VII (4) se celebraron principalmente en Madrid, en la plaza de la Puerta de Alcalá, que fue edificada por Fernando VI, inaugurada en 1749 ó 1754, y derribada en 1874, aunque también las hubo en otras ciudades; y ello a pesar de haber sido prohibidas por Carlos IV en 1805 . (5)

La mayoría de las corridas de toros se organizaron como parte de conmemoraciones solemnes celebradas, p. ej., en honor de las proclamaciones de José Bonaparte y Fernando VII, para congraciarse con el pueblo, por la victoria de los correspondientes ejércitos o por la entrada de las tropas en las ciudades, y en honor de sus generales. Habitualmente es la Corporación municipal la que asume la organización de los festejos taurinos, y en muchas ocasiones también los gastos, de acuerdo con las costumbres y usos existentes; celebrándose ya en 1808 diez corridas de toros, aunque en 1809 no habrá fiestas taurinas en la Corte por el viaje que José I realizó a Andalucía.

No obstante, las corridas de toros se reanudan en Madrid en 1810, al regresar José I de Sevilla, por lo que la Administración municipal inicia de nuevo los preparativos con un acuerdo del Ayuntamiento, en Abril, sobre “lo que hay que hacer previamente para dar la primera corrida cuando el Rey lo ordene”, incluyendo un interesante “plan general y total de detalles precisos para preparar una corrida en cualquier ocasión que pueda ofrecerse” o “instrucciones generales para casos del porvenir” (relativas a la preparación de la corrida, el cartel anunciador, los vendedores en la plaza y la recaudación de localidades, la inspección de la plaza, el administrador, los cobradores y la tropa, la cirugía y la santa unción, enfermería y la entrega de los talegos). Además, en Junio, el Ministro del Interior solicita al Corregidor de Madrid “el plan ó reglamento que ha regido hasta aquí en las fiestas de toros”; elaborándose en respuesta al anterior un documento sobre “la práctica constantemente observada hasta aquí, en la celebración de las funciones de toros en Madrid”, que constituye un interesante antecedente de la futura reglamentación taurina, al incluir prescripciones sobre la organización del festejo, reconocimiento arquitectónico de la plaza, solicitud de tropa suficiente, prevenciones al Alguacil Mayor para despejar la plaza, cartel de la corrida, obligación de dar parte al Ministerio o al Gobernador de lo acontecido en el festejo, se asigna la presidencia y el mando de la plaza al Corregidor, y ciertas “advertencias precisas respecto de los toreros” (relativas a los picadores, escrituración de los mismos, antigüedad, salarios, sobresalientes, espadas, cuadrillas de banderilleros, ganaderías, localidades y precios, billetes y aviso al público sobre su venta). En este año se celebrarán sobre 12 festejos taurinos, algunos de ellos con toros de la prestigiosa ganadería de D. Vicente Bello, de Palacios Rubios, cerca de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) (6) ; continuando las fiestas de toros en 1811, con 27 festejos, 3 en 1812, 11 en 1813 y 7 en 1814. Es decir, en Madrid, durante los años de la Guerra se celebraron sobre 70 corridas de toros y novillos.

Siendo Madrid la ciudad en que se celebraron la mayor parte de las corridas de toros durante los años de la guerra, no fue la única, ya que las hubo por toda España, especialmente en Andalucía, por el viaje de José Bonaparte, en El Puerto de Santa María, Ronda, Medina Sidonia, Sevilla, Málaga o Cádiz; así como en Burgos en 1808, en Arévalo (Ávila) en 1811, o, p. ej., en Zaragoza en 1812.

III) LAS FIESTAS DE TOROS EN SALAMANCA Y EN CIUDAD RODRIGO DURANTE LA ÉPOCA DE LA GUERRA.

Las ciudades de Salamanca y Ciudad Rodrigo sufrieron desastres físicos y humanos muy graves durante la Guerra de la Independencia, al ser ocupadas alternativamente por los ejércitos franceses y aliados, y fueron objeto de encarnizadas batallas, bombardeos y saqueos. Situación obviamente no muy propicia para la celebración de fiestas, aunque sí se organizaron algunas, y entre ellas las fiestas de toros no podían faltar.

En Salamanca, como en otras partes de España, y a pesar de la situación, hubo distintas celebraciones en estos años, la mayor parte en conmemoración de hechos o circunstancias variadas, al sufrir ocupaciones tanto del ejército francés como de los aliados anglo-hispano-lusos. En general, los elementos de casi todas las celebraciones incluían un oficio religioso en la Catedral, algún acto de las autoridades civiles, una gran presencia festiva de los salmantinos en las calles, toros y fuegos artificiales e iluminación, aunque en ocasiones faltaron algunos . (7)

Antes del comienzo de la guerra, la caída de Godoy en el motín de Aranjuez, el 17 de Marzo de 1808, que se conoció en Salamanca el día 22, trajo consigo una algarabía general y festiva, suspendiéndose las clases en la Universidad, se borro el medallón dedicado al mismo en la Plaza Mayor, se celebraron varios oficios religiosos y, como no, las autoridades “no tuvieron más remedio que conceder que se corrieran varios toros”. Seguidamente, comenzada la guerra, y después de la victoria española en Bailén el 19 de Agosto, se conmemora el 7 de Octubre en la ciudad la constitución de la Junta Central (que se había formado el 25 de Septiembre en Aranjuez) con los consabidos novillos, entre otros festejos.

Más adelante, asimismo, la victoria aliada en la batalla de Tamames, el 18 de Octubre de 1809, y la entrada en Salamanca el día 25 del Duque del Parque también se celebró con novillos de cuerda. Pero también se conmemoraron con novillos algunos acontecimientos durante la ocupación francesa, como el nacimiento del Rey de Roma (cuyo padrino fue José Bonaparte, como Rey de España), en Marzo de 1811.

Más importantes fueron las celebraciones por la nueva Constitución de Cádiz entre el 1 y el 3 de Agosto de 1812 (días después de la importante victoria aliada en Los Arapiles, el 22 de Julio), en que se corrieron novillos de cuerda por las calles hasta llegar a la Plaza Mayor, en las tardes de los días 2 y 3; y más festejos taurinos en las últimas semanas de ese verano, así como el 18 de Septiembre, por la elección de diputados a Cortes.

En 1814, conforme se iba derrotando al ejército francés y finalizaba la guerra, hubo varias celebraciones en Salamanca, aunque sin referencias a festejos taurinos. Finalmente, y debido a los tumultos provocados en la ciudad por la deriva absolutista de Fernando VII, que se recrudecieron el 30 de Agosto, al grito de “toros, toros”, ante lo cual, y a pesar de la falta absoluta de recursos económicos, el Ayuntamiento inició la compra de toros y la contratación del conocido torero Juan Núñez Sentimientos, pero ante la imposibilidad de que viniera a Salamanca, por no concederle permiso para salir de Madrid, se suspendió la corrida de toros, con la plaza llena de aficionados y los toros en los toriles.

En la provincia de Salamanca, una de las ciudades que más sufrió los desastres físicos y humanos de la Guerra de la Independencia fue sin duda Ciudad Rodrigo, sobre la que el Mariscal Ney dirigió un devastador asedio que finalizó el 10 de Julio de 1810, y posteriormente se inició el segundo asedio, en Agosto de 1811, hasta que fue liberada el 19 de Enero de 1812 por el ejército de Wellington, llevándose a cabo un violento saqueo general de la ciudad (8). Fruto de esta desastrosa situación, la ciudad ciertamente no estaba para la celebración de muchas fiestas, aunque sí hubo alguna conmemoración de carácter religioso(9), e incluso un festejo taurino, pues en carta de 21 de Abril de 1812 dirigida a D. José Mª. de Carbajal para su remisión a la Regencia del Reino, se da cuenta de lo relatado, con fecha 10 de Abril, por el General D. Francisco Dionisio de Vives (Conde de Cuba, 1755-1840), a la sazón Gobernador de la Plaza (posteriormente será nombrado Capitán General de Cuba en 1823 y de Valencia en 1832) en relación con la toma de Badajoz, que se había producido el día 6 de Abril, y de las correspondientes celebraciones, ante la sorpresa del ejército enemigo (compuesto por cuatro mil hombres y seiscientos caballos, en continuo movimiento, se dice), que incluyeron el Te Deum con misa solemne, una corrida de novillos y baile general en el campo de Toledo(10).

Finalmente, algún otro festejo taurino hubo en la provincia de Salamanca en estos años, como la corrida de toros que su marido, el poderoso General Junot, dedicó a Dña. Laura Permon, Duquesa de Abrantes, en Ledesma el día de San Lorenzo de 1810.


Fiesta de Toros en España ó el matador corso en peligro. Anónimo. Hacia 1813.
“El toro español, sujeto por la cadena de la invasión, ya alanceado y sangrante, arremete furioso contra Napoleón, a quien golpea entre sus cuernos, derrotado, mientras contemplan el espectáculo todos los soberanos europeos humillados por el Emperador francés sin que falte entre ellos el propio Papa”.


Toreros de la época de José I Bonaparte. A. Lizcano.



Corrida de toros en España


Notas


1) Dedicado a los buenos amigos de Ciudad Rodrigo, pues sin ellos el Carnaval del Toro no sería el mismo.



2) ARTOLA, M., “La Guerra de la Independencia”, Ed. Espasa Calpe, Madrid, 2007; CAYUELA FERNÁNDEZ, J. G., y GALLEGO PALOMARES, J. Á., “La Guerra de la Independencia. Historia bélica y pueblo y nación en España (1808-1814)”, Ed. Universidad de Salamanca, Salamanca, 2008; CUENCA TORIBIO, J. M., “La Guerra de la Independencia: Un conflicto decisivo (1808-1814)”, 2ª ed., Ed. Encuentro, Madrid, 2008; MUÑOZ MALDONADO, J., “Historia política y militar de la Guerra de la Independencia de España contra Napoleón Bonaparte desde 1808 á 1814 (publicada de orden del Rei N. S.)”, Tomos I y III, Imprenta de J. Palacios, Madrid, 1833, y OMAN, C. W., “La Guerra de la Independencia en la Península Ibérica, 1808-1814”, en IBARRA Y RODRÍGUEZ, E. (Dir.), y otros, “Historia del Mundo en la Edad Moderna”, 2ª ed. española, Tomo VIII, Ed. Ramón Sopena, Barcelona, 1950, pp. 465-535.



3) Sobre el discurrir de la Guerra en estas zonas, ver CONDE DE TORENO, “Historia del levantamiento, guerra y revolución de España, Tomo III, Imprenta del Diario, Madrid, 1839”; ENCISO RECIO, L. M. (Comisario de la Exposición), “La Nación recobrada. La España de 1808 y Castilla y León” [Catálogo de la Exposición organizada por Caja Duero y la Junta de Castilla y León, Sala Caja Duero, Salamanca, Septiembre-Noviembre de 2008], Ed. Junta de Castilla y León, Valladolid, 2008; ESTEBAN DE VEGA, M., “La Guerra de la Independencia en Salamanca”, en CID CEBRIÁN, J. R. (Coord.), y otros, “La ciudad frente a Napoleón. Bicentenario del sitio de Ciudad Rodrigo de 1810. Estudios”, Ed. Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo y Diputación de Salamanca, Salamanca, 2010, pp. 60-71, y VARIOS AUTORES, “Las Guerras en Salamanca (siglos XVII a XX)”, Salamanca. Revista de Estudios, Monográfico, nº 40/1997. En relación con la actividad guerrillera, ver MARTÍN MAS, M. Á., “Los guerrilleros 1808-1814. La pesadilla española de Napoleón”, Ed. Andrea Press, Madrid, 2005; MARTÍNEZ LAÍNEZ, F., “Como lobos hambrientos. Los guerrilleros en la Guerra de la Independencia (1808-1814)”, Algaba Ed., Madrid, 2007, y BECERRA DE BECERRA, E., “Hazañas de unos lanceros. Diarios de Julián Sánchez El Charro”, Ed. Diputación Provincial de Salamanca, Salamanca, 1999.



4) CIRIA Y NASARRE, H., “Los toros de Bonaparte”, Imprenta Ducazcal, Madrid, 1903; ASÍN CORMAN, E., “Los toros josefinos: Corridas de toros en la Guerra de la Independencia bajo el reinado de José I Bonaparte (1808-1814)”, Ed. Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2008, y FERNÁNDEZ DE GATTA SÁNCHEZ, D., “La fiesta de los toros en la época de la Guerra de la Independencia”, Comunicación remitida al Congreso Internacional sobre “La Guerra de la Independencia en el Valle del Duero: Los Asedios de Ciudad Rodrigo y Almeida”, organizado por la Junta de Castilla y León y celebrado en Ciudad Rodrigo y Almeida los días 5 a 8 de Octubre de 2010.



5) Sobre la historia taurina, ver COSSÍO, J. Mª., “Los Toros”, 20 tomos, Ed. Espasa Calpe, Barcelona, 2007 (especialmente, Vol. 4, “El Toreo”, Vol. 5, “La Historia”, y Vol. 6, “Reglamento y Plazas de Toros”); FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, T.-R., “Reglamentación de las corridas de toros. Estudio histórico y crítico”, Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1987; FERNÁNDEZ DE GATTA SÁNCHEZ, D., “El Régimen Jurídico de los Festejos Taurinos Populares y Tradicionales”, Ed. Globalia Ediciones Anthema, Salamanca, 2009, y PLASENCIA FERNÁNDEZ, P., “La fiesta de los toros. Historia, régimen jurídico y textos legales”, Ed. Trotta, Madrid, 2000. Ver el texto de la prohibición y otros documentos y grabados en “La ciudad frente a Napoleón. Bicentenario del sitio de Ciudad Rodrigo de 1810” [Catálogo de la Exposición organizada por el Excmo. Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, Palacio de los Águila, Ciudad Rodrigo, 22 de Mayo a 12 de Diciembre de 2010], Salamanca, 2010.



6) BELLO HERNÁNDEZ, A., “Los toros en el siglo XVIII. Ganadería de Don Vicente Bello de Palacios Rubios (1737-1805)”, Ed. Diputación de Salamanca, Salamanca, 2006.

7) PÉREZ DELGADO, T., “Salamanca en la Guerra de la Independencia: el vivir de una ciudad”, en TESSAINER TOMASICH, G. (Dir.), y otros, “Los Arapiles. Encuentro de Europa” [Jornadas de Estudio celebradas en Salamanca entre el 14 y el 17 de Mayo de 2002], Ed. Diputación de Salamanca, Salamanca, 2002, pp. 165-209.



8) CID CEBRIÁN, J. R. (Coord.), y otros, “La ciudad frente a Napoleón. Bicentenario del sitio de Ciudad Rodrigo de 1810. Estudios”, Ed. Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo y Diputación de Salamanca, Salamanca, 2010; DE NOGALES DELICADO Y RENDÓN, D., “Historia de la muy noble y leal ciudad de Ciudad Rodrigo”, Establecimiento Tipográfico de Á. Cuadrado y Rosado, Ciudad Rodrigo (Salamanca), 1882, págs. 147-186; HERNÁNDEZ VEGAS, M., “Ciudad Rodrigo. La Catedral y la Ciudad”, 2 Tomos, 2ª ed. ed. facsímil, Ed. del Excmo. Cabildo de la Catedral de Ciudad Rodrigo, Salamanca, 1982 (la primera ed. es de 1935), Tomo II, págs. 311-368; HORWARD, D., “Napoleón y la Península Ibérica. Los asedios de Ciudad Rodrigo y Almeida, 1810”, Ed. Diputación de Salamanca, Salamanca, 2006; MUIR, R., “Salamanca 1812. El triunfo de Wellington”, Ed. Ariel, Barcelona, 2003; martín mas, m. á., “Ciudad Rodrigo 1810. El desafío de Herrasti”, Ed. Almena, Madrid, 2007; PÉREZ DE HERRASTI, A., “Relación histórica y circunstanciada de los sucesos del sitio de la plaza de Ciudad-Rodrigo en el año 1810, hasta su rendición al exército frances”, Imprenta de Repullés, Madrid, 1814; ROBLEDO HERNÁNDEZ, R., “Salamanca, ciudad de paso, ciudad ocupada. La Guerra de la Independencia”, Ed. Gráficas Cervantes, Salamanca, 2003, y VILLAR Y MACÍAS, M., “Desde la Guerra de la Independencia hasta nuestros días”, Libro IX, “Historia de Salamanca”, 1887, Ed. facsímil de Editorial Librería Cervantes, Salamanca, 1975.



9) DE NOGALES DELICADO Y RENDÓN, D., “Historia de la muy noble y leal ciudad de Ciudad Rodrigo”, Establecimiento Tipográfico de Á. Cuadrado y Rosado, Ciudad Rodrigo (Salamanca), 1882, págs. 147-186; HERNÁNDEZ VEGAS, M., “Ciudad Rodrigo. La Catedral y la Ciudad”, cit., Tomo II, págs. 311-368; MUIR, R., “Salamanca 1812. El triunfo de Wellington”, cit.; ROBLEDO HERNÁNDEZ, R., “Salamanca, ciudad de paso, ciudad ocupada. La Guerra de la Independencia”, Ibíd., y VILLAR Y MACÍAS, M., “Desde la Guerra de la Independencia hasta nuestros días”, Libro IX, “Historia de Salamanca”, 1887, cit.



10) Agradezco a Juan Tomás MUÑOZ la referencia a este festejo en Diario El Adelanto de 7 de Octubre de 2010, y especialmente su generosidad al remitirme una copia de la carta original, de la que tomo los datos.