Calle Caño
La Fonda
Suponemos que es este edificio el que formaría parte ya de la antigua "Fonda" que en 1926 regentaba Vicente Merchán y que más tarde debió de pasar a la familia Moro de la Puente.
Gracias a la iniciativa de unos cuantos entusiastas, tendremos en la próxima feria de Mayo, una corrida de cuatro novillos-toros, de la acreditada ganadería del señor Garzón de Villavieja. Con el fin de escogerlos, estuvieron el jueves pasado, en dicho pueblo, el laborioso dueño del café de La Panera don Jesús G. Romero y el inteligente ganadero don Miguel Sánchez-Villares, los cuales regresaron altamente satisfechis de la bravura y buena estampa del ganado.
Los toros, responden a los nombres de Donoso, Serrano, Boticario y Bandolero, cárdeno, bragado, negro zaino y negro.
La cuadrilla contratada, es la del arrojado diestro José Frutos, Frutitos, compuesta de los banderilleros Luis Leal, Emilio Suarez, Pito, Antonio Campos, Chatin y Simón Leal, de los cuales, el primero actúa de sobresaliente y el último de puntillero.
Hasta ahora no tenemos noticia de los festejos, que sin duda estará preparando nuestro Ilustre Ayuntamiento, para la renombrada feria de Mayo.
Avante, 6 de Mayo de 1911
La benemérita del puesto de Villavieja da cuenta de haber ocurrido en el pueblo de Bañobarez una sangrienta reyerta á causa de estar efectuando trabajos electorales los bandos en que se halla dividido. A consecuencia de la reyerta resultó herido Eulogio González Rodríguez por arma de fuego. Esta lesión la tiene en el pecho, habiendo quedado alojado el proyectil. Su estado es gravísimo. Mariano Estévez recibió un tremendo garrotazo en la cabeza; su estado ha sido calificado de pronóstico reservado El Juzgado municipal comenzó á practicar diligencias en tanto llegaba el de Instrucción de Vitigudino, que fué avisado. Después de haber tomado declaración á varios vecinos, fueron detenidos y trasladados á la cárcel de Vitigudino, Casimiro García Estévez, Miguel Hernández, Domingo Román García, Joaquín de la Cruz Agudo, don Inocencio Mateos Hernández y don Octavio Martín Hernández. En Bañobárez reina gran excitación, temiéndose que vuelvan á ocurrir sucesos de esta índole.