Imagen publicada en la revista "Emociones" de la Diputación Provincial de Salamanca |
.....Ignoro como harían el pan en aquella época en Inglaterra. Yo recuerdo de pequeño que en casa de mis abuelos -y en la mayor parte de la población rural salmantina- se hacía pan en un horno casero una vez cada semana o más y no había necesidad de recurrir a ningún método especial de conservación. ¿Era la forma de hacerlo? ¿era el tipo de harina? ¿era el lugar en el que se guardaba? .....
Pero esta fabricación excede considerablemente a las necesidades del diario consumo, de modo que con frecuencia es preciso comer pan duro.
Con el fin de evitar este inconveniente se hacen experimentos para la conservación del pan durante muchos días.
El procedimiento de conservación es el frío. Los panes se colocan en un helador durante dos o tres días, según las necesidades. Cuando han de ser utilizados se pasan por el horno algunos instantes para despojarlos de humedad.
Los resultados obtenidos hasta el presente son satisfactorios, habiéndose logrado conservar el pan tierno como al salir del horno durante cuatro o cinco días.
El Salmantino, 12 de Enero de 1914