3 de octubre de 2010

Reloj de Torre para Ahigal de los Aceiteros

A finales del siglo XIX se fue imponiendo la costumbre de colocar un reloj de torre en la mayor parte de los pueblos salmantinos. En Junio de 1890, el relojero salmantino Juan Gómez Sebastián había ya instalado catorce de estas máquinas. Ahigal de los Aceiteros se incorporó también a la lista por estas fechas tal y como podemos ver en "El Fomento" de fecha 6 de Junio de 1890. La imagen ilustrativa de este artículo es un anuncio publicado en El Adelanto el año 1900. Por entonces la relojería se anunciaba ya como Viuda de Gómez Sebastián.

El primero de este mes tuvo lugar en Ahigal de los Aceiteros, subasta ante el Apuntamiento para la adquisición de un reloj de torre, siendo adjudicado al inteligente relojero de esta capital, D. Juan Gómez Sebastián.

No es de dudar que el pueblo de Ahigal quedará bien servido, porque dicho Sr. Gómez tiene, solo en esta provincia, instaladas catorce máquinas, que le acreditan sus conocimientos prácticos en estos trabajos.
Los catorce pueblos de la provincia a que se refiere la noticia anterior eran: Alaraz, Aldehuela, Cantalapiedra, Cabrillas, Galinduste, Olmedo, Sobradillo, Ledrada, Retortillo, Salvatierra, Salmoral, Sepulcro-Hilario, Santibánez y Villavieja.

Ahigal de los Aceiteros

  • Distancia a la Capital: 105 Km.
  • Altitud: 633 m.
  • Superficie: 27,93 km2
  • Cod. Postal: 37248
  • Fiestas Locales: 24 de Junio y 16 de Agosto
  • Partido Judicial: Vitigudino
  • Junta Electoral: Vitigudino
  • Mancomunidad: COMARCA DEL ABADENGO
  • Población (2009): 159
  • Varones: 81
  • Mujeres: 78

2 de octubre de 2010

Pedrisco como huevos de gallina

Las bolas de granizo o pedrisco suelen ser pequeñas, de algunos milímetros  de diámetro. Sin embargo, de vez en cuando se originan bolas mucho mayores, de varios centímetros  de diámetro debido a que las pequeñas bolas de hielo ascienden y descienden varias veces formándose distintas capas, unas sobre otras. Dependiendo de su tamaño, las bolas de granizo pueden no ser más que una pequeña molestia, o causar daños en automóviles y estructuras de cristal, pudiendo causar heridas a las personas. Debido a su proceso de formación todas ellas tienen una estructura en forma de capas de cebolla, tal y como se puede observar en la foto adjunta.

A finales del mes de Septiembre de 1889, una gran tormenta descargó una lluvia de granizo de respetables dimensiones en el término municipal de Villavieja, si nos atenemos a lo que nos cuenta el semanario El Avanzado de Vitigudino publicado el 3 de Octubre de dicho año.

En el pueblo de Villavieja hay varios labradores contusos á consecuencia del pedrisco de la última tormenta. Nos aseguran que llegaron al suelo piedras que pesaban mas de dos onzas.
Hay que tener en cuenta que en aquella época aún había costumbre de expresar las medidas en las antiguas unidades castellanas. Una onza era la dieciseisava parte de una libra, es decir, 28,75 gramos. Por tanto, las bolas de pedrisco debían pesar cerca de unos sesenta gramos, y teniendo en cuenta la densidad del hielo podríamos deducir que el tamaño aproximado de las mismas sería, más o menos, como el de huevos de gallina. ¡No es de extrañar que produjesen contusiones al golpear en las personas!

1 de octubre de 2010

¡Tan cerca....., y tan lejos!

Sin lugar a dudas es lo que podríamos decir con respecto a Vitigudino y Villavieja. Reconozco humildemente que mi relación con Vitigudino ha sido y es prácticamente nula y eso ha venido condicionado en gran medida por el hecho de haber realizado los estudios de bachillerato en Ciudad Rodrigo y posteriormente trabajar como profesor en dicha ciudad. Y eso ha ocasionado un desconocimiento bastante grande en todo lo que se refiere a Vitigudino. Sobre todo en el aspecto cultural. Por ejemplo, conozco el exterior de su iglesia y su llamativa torre donde el famoso abogado progresista y más tarde diputado salmantino Tomás Rodríguez Pinilla resistió el embate de una partida enemiga -otro día contaremos con detalle esta acción- en las postrimerías de la Primera Guerra Carlista. Decía, que conozco el exterior, pero ....¡jamás he entrado en su interior! Desconocía, por tanto, que albergase alguna obra de arte de especial relevancia. El 30 de Septiembre publicaba la Gaceta el artículo que transcribo a continuación y en el que se nos habla del deterioro de algunas de esas obras. Estamos tan sólo a 18 kilómetros de distancia,... pero en lo demás, creo que estamos muy lejos. Hora es de que empecemos a conocernos unos y otros. ¡El futuro del Oeste salmantino depende en parte de ello! Espero que estas líneas y este blog contribuya algo a esa tarea.



La Gaceta Regional de Salamanca,
30 de Septiembre de 2010

Alerta por el "grave" deterioro de varias obras de arte de la parroquia

La delegación de Patrimonio Artístico y Cultural de la Diócesis de Salamanca ha encargado a la Fundación "Las Edades del Hombre" que presupueste su rehabilitación

CASAMAR/ÍKER GONZÁLEZ LÓPEZ

Varias obras de arte de la parroquia de Vitigudüio sufren un deterioro muy grave, según expresaron a LA GACETA, José Antonio Andujar, Ángel Luis Martin y Francisco Fraile, los tres párrocos de la feligresía que aglutina a varias iglesias de la comarca del oeste salmantino.

Tras el aviso de los sacerdotes, el delegado de Patrimonio Artístico y Cultural de la Diócesis de Salamanca. Ramón Martín, encargó a la Fundación "Las Edades del Hombre" la elaboración del presupuesto de reparación. De este modo, el responsable de restauración de la institución. José Ángel Fernández, examinó en persona el estado de las obras con daños que presenta la iglesia de San Nicolás de Bari de Vitigudino.

La creación que más llamó la atención del experto fue el lienzo del siglo XVII del pintor español Juan Martin Cabezalero, una pieza que sufre "problemas muy graves de adhesión y cohesión entre los estratos y que está perdiendo mucha policromía". El especialista señaló además que, como consecuencia de la pérdida de la adhesión "entre la policromía y la capa de separación. se pueden observar en todo el cuadro, especialmente en el manto de la Virgen, unos evidentes levantamientos de pintura que realmente pueden derivar en desprendimientos".

El responsable de restauración de la Fundación "Las Edades del Hombre" también examinó la talla del Cristo Yacente, una obra del siglo XVIII de escuela castellana con una clara influencia del escultor Gregorio Fernández. En esta "gran obra", el especialista identificó problemas "de suciedad superficial endurecida y humos grasos", y avanzó que su restauración mejorará "de forma notable" la apariencia de esta talla.

De momento, el restaurador prefirió no adelantar el presupuesto que supondría la rehabilitación a la espera de que se realice el análisis de las obras de arte de otras iglesias ubicadas en el oeste salmantino, que según expresaron los sacerdotes, también "se encuentran un grave estado de deterioro".

Veamos ahora lo que encontramos en Wikipedia acerca de Juan Martín Cabezalero.

Juan Martín Cabezalero (Almadén, 1634 - Madrid, 1673) fue un pintor y dibujante español del Barroco.

Nacido en Almadén, estudió con Juan Carreño de Miranda, pintor de corte del rey Carlos II de España. Cabezalero vivió en casa de su maestro hasta 1666.

Pocos trabajos de Cabezalero han sobrevivido hasta nuestros días. Su temprana muerte le impidió cristalizar un talento que se prometía fecundo. Antonio Palomino lamenta su fallecimiento, así como su modestia y carácter estudioso. Parece que practicó con éxito la pintura al fresco, pero nada de esto ha sobrevivido.

Su estilo estuvo determinado por su característico modelado a base de planos de luz y la influencia de la pintura flamenca, sobre todo su admiración por Anton Van Dyck y sus colores intensos: azules vibrantes, amarillos rojizos y blancos nacarados. La luz y suntuosidad de sus obras nos remiten a la escuela veneciana.

Buenos ejemplos de su técnica son el San Bruno en gloria (col. particular), hermosa obra de gran luminosidad, que parece mostrar cierta influencia de los modelos y esquemas de Herrera el Mozo; o sus cuatro grandes lienzos para la capilla de la Orden Tercera, tal vez su obra más ambiciosa y compleja. Sus últimas obras, como la Comunión de Santa Teresa del Museo Lázaro Galdiano de Madrid, revelan una capacidad de monumentalidad y una condición escultórica en las figuras que auguraban un talento pictórico de primer orden.

Obras destacadas

  • San Jerónimo (1666, Museo Meadows, Southern Methodist University, Dallas)
  • San Bruno en la gloria (Col. particular)
  • Escenas de la Pasión (1667-68, Convento de la Venerable Orden Tercera, Madrid)
  • Asunción de la Virgen (1670, Museo del Prado), antiguamente atribuida a Mateo Cerezo.
  • Comunión de Santa Teresa (1670, Museo Lázaro Galdiano, Madrid)
  • Pasaje de la Vida de San Francisco (Museo del Prado, Madrid)