Construyen el nido en el suelo o en algún arbusto de tipo espinoso (zarzas). Suele estar fabricado principalmente de musgo, hierba y pelo. La hembra pone generalmente unos cinco o seis huevos de color azul verdoso claro con pequeñas motitas de color pardo. La incubación dura poco más de quince días y es realizada sólo por la hembra, que es alimentada mientras tanto por el macho. Las crías suelen abandonar el nido apenas transcurridos doce o trece días después de romper el cascarón, permaneciendo escondidas entre los matorrales unos días más hasta que se echan a volar.
La tarabilla emite un canto chirriante y de poca duración, muy característico. Lo hace al mismo tiempo que agita la cola repetidamente. Se alimenta principalmente de insectos y larvas.