24 de septiembre de 2010

Cacería en Ahigal de Villarino

El 14 de Febrero de 1916, publicaba "El Adelanto de Salamanca" la reseña de una cacería, que a lo que parece duró varias jornadas, realizada en el término de Ahigal de Villarino. Lo hacía en estos términos:




Una cacería

De regreso de Ahigal de Villarino, donde han estado cazando la semana pasada, invitados por el acaudalado propietario de Ledesma don Martín Tapia, han regresado a esta los señores Santiuste, Pardo, Hebrero, Hurtado de Mendoza, Pacheco, Alba, Concha y Mozas, y don M. González y C. Tapia, para Ledesma. El joven y simpático dueño de la finca ha hecho verdadero derroche de hospitalidad, agasajando á sus huéspedes con esplendidez inusitada. A pesar del mal tiempo, se cazó todos los días, habiendo ojeos en que aquello parecía la línea de fuego; hubo tiros dificilísimos, demostrando todos ser expertos tiradores. El resultado de la cacería fue el siguiente: Perdices, 291; liebres, 122. Total 413 piezas sin contar muchas heridas que no se cobraron y que puede calcularse en un 20 por 100 las que se pierden. Todos los expedicionarios han regresado satisfechísimos de tan agradable excursión y muy reconocidos á don Martín Tapia, así como al señor Hurtado de Mendoza, que como iniciado en asuntos cinegéticos contribuyó grandemente al resultado de los ojeos. En nombre de todos envía un abrazo cariñoso para el amigo Martín y un ¡hurra! para Poli, gran confeccionador de cosas para el estómago, ante cuyo arte culinario hay que descubrirse.

 Delás.
Con pocas batidas como ésta dejarían el terreno verdaderamente esquilmado. Ignoro si en la actualidad hay o no alta actividad cinegética en Ahigal de Villarino, aunque la lógica parezca indicar que exista, como en el resto de nuestra provincia, más bien poca caza. ¡De aquellos polvos vienen estos lodos!